El compostaje de las hojas secas es un método sencillo y aporta grandes beneficios para el ambiente

Un compost, o también llamado “tierra de hoja” es uno de los mejores abonos naturales que pueden utilizarse para mejorar el crecimiento y la nutrición de las plantas es más económico y contribuimos a cuidar el ambiente.
Depositar las hojas secas en un lugar determinado (compostera) es una práctica considerada amigable con el ambiente ya que son una fuente importante de materia orgánica fibrosa y esto se debe a que los árboles absorben los minerales del suelo y parte de ellos van a las hojas, por esto resulta fundamental devolver los nutrientes al suelo dónde se desarrollan los árboles.
En este sentido, pueden acopiarse directamente con el pasto cortado o incorporarlas como material seco al proceso de compostaje, evitando la acumulación en ciertos espacios donde pueden ocasionar desperfectos por obstrucción en tuberías o desagües.
Con su compostaje también se evita la quema o el uso de bolsas plásticas para la disposición final, por ello la mejor forma de tratar estos residuos es en el propio lugar donde se generaron (in situ), aportando posteriormente beneficios para el jardín o la huerta de cada hogar. A su vez, favorece la aireación de suelos arcillosos y pesados, evita el secado de suelos arenosos y mejora considerablemente el manto vivo para las plantas.
Desde la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable se promueve esta práctica accesible a toda la comunidad facilitando de manera gratuita el Manual de Compostaje Domiciliario. Los interesados en recibir el material pueden escribir a girsu@chascomus.gob.ar.

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