La Cámara resolvió que los juicios se hagan por separado, involucrando uno de ellos a un chascomunense

Triple fuga

Los jueces de alzada desestimaron el planteo de la fiscal. Uno de ellos será mediante jurado popular y el otro de manera unipersonal.

Finalmente, la Cámara de Apelaciones de La Plata resolvió que las dos causas a los hermanos Christian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci, se realicen por separado. En diciembre del año pasado, la fiscal de ambos juicios, Silvina Langone, había interpuesto un recurso para que sean unificados, ya que los imputados son los mismos y hay una secuencia delictiva continuada.
Si bien los hechos ocurrieron en distintas zonas de la provincia de Buenos Aires, por orden de la Suprema Corte Bonaerense se determinó que la fiscal Virginia Bravo se quede con las investigaciones y los debates orales se realicen en La Plata.
Tras la elevación a juicio, en septiembre último, el juez Jorge Moya Panisello había hecho lugar a las solicitudes de los abogados de los acusados para que se hagan dos juicios, uno por robo y privación ilegal de la libertad, en el que quedó sorteado el magistrado Juan José Ruíz, y el otro -por intento de homicidio- mediante un jurado popular, a cargo de Hernán Decastelli. Ambos jueces son del Tribunal Oral en lo Criminal Nº1.
El escape y el raid delictivo de los imputados comenzó a las 01:45 horas de 27 de diciembre de 2015, cuando tomaron como rehén al guardia Luciano Nicolás Labat, le quitaron las llaves, lo ataron, le sacaron el uniforme y su arma. Luego de una intensa persecución que duró días, finalmente fueron capturados en Santa Fe.
Si bien la información no avanza en relación a hechos conexos a la fuga, como la colaboración para la misma, donde está imputado un chascomunense, vale recordar que según el requerimiento de la fiscal Virginia Bravo, entre los días 29 y 31 de diciembre de 2015, cuatro sujetos -uno de los cuales está identificado- favorecieron a los prófugos para eludir la persecución de las fuerzas de seguridad, luego de fugarse de la Unidad Carcelaria de Alvear. Allí, los tres acusados se encontraban alojados cumpliendo condena a prisión perpetua desde diciembre de 2012, por los crímenes de los empresarios Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35).
La ayuda de los imputados a los prófugos ocurrió en el domicilio calle “Conquistadores de la Campaña del Desierto 2669” del predio denominado “El Ciprés” de la localidad de Chascomús, propiedad de uno de los acusados-.
El mismo habría colaborado con el acondicionamiento de un vehículo para que los condenados por los asesinatos siguieran su huida. Asimismo, desde el mismo rodado los hermanos Lanatta y Schilaci intentaron matar a dos agentes de la Policía Comunal de Ranchos, en el kilómetro 100 de la Ruta 20.
Por ello, la fiscal solicitó la calificación legal de “encubrimiento agravado”, “homicidio en grado de tentativa” y “tenencia ilegal de arma de uso civil y de guerra”, para los cuatro imputados que ayudaron en la fuga. En la causa también están imputados los hermanos Rubén e Ismael Lorenzzetti, en cuya casa quinta habría sido adulterada la camioneta Ford Ranger gris oscuro en la que se movieron los fugitivos la madrugada en que les dispararon a los policías.

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