La propuesta del Municipio también incluía Dolores, General Belgrano y otros partidos sin especificar

Basurero Regional
Por ahora no están contemplados en el proyecto de ordenanza del Polo Ambiental que el Ejecutivo ingresó al Concejo Deliberante que hasta el momento integra a Chascomús, Lezama, Pila, General Paz y Castelli

Si bien el proyecto de ordenanza del Polo Productivo Ambiental (Basureo Regional) ingresado por el Ejecutivo Municipal en la última sesión del Concejo Deliberante, en contraposición a la ordenanza ambiental 3418/04 que prohíbe la entrada de basura de otros distritos, busca establecer el ingreso a Chascomús de residuos sólidos urbanos provenientes de los Distritos de Lezama, Pila, General Paz y Castelli; lo cierto es que la propuesta que oportunamente elevó el Municipio a la Nación y que forma parte del informe que hoy analizan concejales y grupos ambientalistas, incluía también a los partidos de Dolores, General Belgrano y otros sin especificar, aunque por ahora no figuren.
Esto abre un interrogante sobre cómo finalmente se integraría, de prosperar la iniciativa, el Consorcio Intermunicipal que se quiere implementar.
En su visita a Chascomús y disertación en el Teatro Brazola, el Viceministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Federovisky, afirmó que se construirá una planta con capacidad de entre 400 a 500 toneladas diarias de basura, algo fuera de escala si se considera que las cuatro comunas que contempla el proyecto de ordenanza más Chascomús generan 82 toneladas diarias y si se suman Dolores y General Belgrano, como propuso el gobierno de Gastón, 123 toneladas diarias, de acuerdo al informe oficial de la Dirección Ambiente y Desarrollo Sustentable, dependiente de la Secretaria de Planificación y Turismo de Chascomús.
Son 1500 páginas las que componen dicho informe, que está en manos de los ediles tras el envío realizado por la Nación a un grupo ambientalista que solicitó especificaciones.
Concretamente 1500 páginas de mucha reseña complementaria pero faltante de especificaciones técnicas y económicas claras, tal el caso de la capacidad de la planta, momento en que el Consorcio de Municipios se haría cargo de su operación, cuál sería la responsabilidad de Chascomús cuando esto ocurra y posibilidad de existencia de alguna tasa específica para financiar el funcionamiento cuando termine de hacerlo el BID.
Pocos datos, mucho apuro y escasa participación vecinal, dan una combinación perfecta para un mal resultado.

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