Los testigos falsos contra el juez Casanello admitieron haber mentido

Los dos testigos falsos que declararon haber visto al juez federal Sebastián Casanello en la Quinta de Olivos para apartarlo de la investigación por lavado de dinero contra Lázaro Báez, Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino, admitieron que mintieron y acordaron, en un juicio abreviado, una pena de tres años en suspenso por el delito de falso testimonio.

El acuerdo arribado entre el fiscal Patricio García Elorrio y los abogados implica que los imputados reconocieron la materialidad del hecho y su participación en el mismo. Como querellante, el juez Casanello deberá manifestar si acepta o no el acuerdo, y el Tribunal Oral Federal 3, presidido por el juez Andrés Basso, deberá analizar si homologa ese pacto.

Los testigos Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino fueron quienes declararon en 2016 haber visto a Casanello en Olivos. La versión fue utilizada por el entonces abogado de Leandro Báez, Santiago Viola, para recusar al juez y apartarlo del caso, mientras avanzaba la investigación conocida como «La ruta del dinero K».

La maniobra buscaba relacionar a Casanello con la actual vicepresidenta Cristina Kirchner. Apenas ocurrieron los hechos, Casanello se autodenunció para que la Justicia investigara los dichos de los testigos.

En la investigación se corroboró -a través de testimoniales y registros documentales- que los dichos de ambas personas eran falsos. La investigación en primera instancia estuvo en manos del fiscal Carlos Stornelli. El juez del caso fue Luis Rodríguez.

El juez Rodríguez procesó a los testigos truchos, aunque sobreseyó a quienes habrían instigado a ejecutar la operación, el fiscal Eduardo Miragaya y Santiago Viola -que defendía a Leandro Báez cuando ocurrió la maniobra-.

Los testigos fueron a juicio oral y están a punto de ser condenados, si el TOF 3 acepta el acuerdo celebrado con la fiscalía. Pero quienes habrían orquestado la maniobra están, hace más de tres años, al borde de ser declarados inocentes. La decisión de sobreseer a Viola y Miragaya la tomó el juez Luis Rodríguez el 28 de agosto. Casanello la apeló, y el fiscal del caso, Carlos Stornelli, no se opuso.

Después de apelar, Casanello volvió a presentarse ante la Cámara Federal, a través de un escrito presentado hace una semana, donde pidió que no se cierre la investigación contra Viola y Miragaya. Esa decisión ahora está en manos de los jueces Martín Irurzun y Mariano Llorens.(FUENTE . LA NACION-Por: Candela Ini)

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