Maia: la cara real de la niñez con derechos vulnerados y de la vida en la calle

Según el último Censo Popular de Personas en Situación de Calle (CPPSC) publicado en abril de 2019, en la Ciudad de Buenos Aires había unas 7.251 personas viviendo en la calle, de las cuales 871 eran niños y niñas.

El caso de Maia Beloso conmocionó a la opinión pública no solo porque fue secuestrada y durante días fue imposible dar con su paradero y el de su captor, siendo que se movían en bicicleta, sino por las condiciones de vida que tienen ella y su familia.

Fueron los vecinos del barrio, quienes saben que la niña vive junto a sus hermanos y su madre en una precaria carpa hecha de lonas y plásticos quienes pusieron en escena -más allá de pedir una respuesta por la desaparición de la menor- esta problemática, al cortar en reiteradas oportunidades la autopista Dellepiane y llevar a las cámaras de televisión al lugar.

Lo cierto es que Maia, de siete años, no está escolarizada y vive en extremas condiciones de pobreza, con varios de sus derechos vulnerados, empezando por vivienda y educación. Maia, esa niña cuyo rostro de viralizó durante tres días en redes sociales, es la imagen real de lo que muchas veces se publica en estadísticas, en trabajos, en números.

Según el último Censo Popular de Personas en Situación de Calle (CPPSC), realizado por organizaciones de la sociedad civil, la Defensoría de la Ciudad de Buenos Aires y la Auditoría General porteña y publicado en abril de 2019, había unas 7.251 personas viviendo en la calle, de las cuales 871 eran niños y niñas. Pandemia mediante, la probabilidad de que esa cifra haya crecido es casi una certeza, más que una interpretación.

De las 7.251 personas censadas en aquella oportunidad, 5.412 no tenían acceso a paradores ni a establecimientos con convenio con el Gobierno de la Ciudad como para higienizarse o dormir, es decir, estaban directamente a la intemperie o en una carpa como la de Maia y su familia.

Uno de cada seis niños en la extrema pobreza

En tanto, en octubre de 2020, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Grupo Banco Mundial publicaron un informe según el cual 365 millones de niños, uno de cada seis, viven en situación de extrema pobreza, y agregaron que estos datos pueden incrementarse debido “al impacto económico de la pandemia” de coronavirus. Antes de que la pandemia de coronavirus golpeara la economía internacional, uno de cada seis menores de edad ya vivía en condiciones de pobreza extrema.

Aunque los niños representan cerca de un tercio de la población mundial, son casi a mitad de la población extremadamente pobre. Según el estudio, dos tercios de esos niños habitan en África subsahariana, mientras que el sur de Asia aloja a casi una quinta parte de estos chicos. (DIB) ACR

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