Masiva marcha en Ramos Mejía para pedir seguridad y Justicia por el crimen de Roberto Sabo

La movilización estuvo encabezada por el padre y el hijo del hombre asesinado y los presentes forcejearon con la Policía e insultaron al intendente y a los políticos en general.

Cientos de personas se congregaron en Avenida Mayo, la principal arteria comercial de Ramos Mejía, y marcharon para pedir Justicia por el crimen del kiosquero Roberto Sabo, de 45 años, ocurrido el domingo a las 14 en su local, por el que fueron detenidos un hombre y una adolescente de 15 años.

La concentración se realizó desde las 18 y los presentes insultaron a los funcionarios con cánticos, así como a los policías, presentes para contener la movilización y con quienes hubo forcejeos en varios momentos. Durante el enfrentamiento, los agentes arrojaron gases para contener a la multitud, que avanzó hacia la comisaría segunda de la localidad, ubicada a dos cuadras del kiosco donde se produjo el homicidio. Entrada la noche, los enfrentamientos se intensificaron: los vecinos arrojaron objetos y petardos contra la valla de la fuerza de seguridad y un agente fue retirado herido.

Encabezando la marcha estuvieron Pedro, el padre de Sabo, notablemente conmovido, y Nicolás, hijo de la víctima, quien dijo en declaraciones televisivas que “tiene miedo de ir a trabajar” al kiosco. El joven, se quebró al hablar de su padre, y pidió públicamente si el Club River Plate le deja tirar las cenizas de su padre en El Monumental porque “estaría muy contento”.

Los manifestantes llevaron carteles con frases pidiendo la renuncia de funcionarios, principalmente del intendente Fernando Espinoza y del ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández. Pero las leyendas de los carteles que portaron los ciudadanos apuntaron a políticos de todos los partidos y al poder judicial.

Multitud en Ramos Mejía para pedir Justicia y seguridad. (Imagen de TV)

Sabo fue asesinado el domingo, alrededor de las 14, durante un asalto en su comercio situado en Avenida de Mayo y Alvarado, en la zona comercial de Ramos Mejía.

Un testigo alertó a la Policía cuando el asesino salió del local y se fugó con su cómplice en un Ford Focus negro que le robaron a un remisero que los había llevado hasta el lugar. En medio de la huida, los dos delincuentes chocaron contra un árbol, tras lo cual ingresaron a un supermercado con la intención de simular unas compras y cambiarse la vestimenta para no ser reconocidos.

Luego, ambos huyeron en una moto robada a un repartidor, aunque fueron detenidos por efectivos de la comisaría 2da. de Ramos Mejía en Avenida de Mayo y Rivadavia. (DIB) ACR

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