Panorama bonaerense: Desafíos que se acumulan más allá de la pandemia

El costado político de las medidas sanitarias contra el virus. Y lo que asoma más allá: subsidios, cajas jubilatorias, reforma de la ART. La UCR, con nueva interna

Por Andrés Lavaselli, de Agencia DIB

Al cabo de la semana más compleja, en términos sanitarios, desde que el coronavirus alteró la vida de los argentinos, el gobernador Axel Kicillof logró imponer su criterio para el manejo de la crítica Área Metropolitana. Al mismo tiempo, detrás de la pandemia comienzan a acumularse desafíos políticos y económicos que deberá resolver más temprano que tarde si quiere evitar una crisis.
Aún antes de que el detalle de las medidas estuviese definido del todo, Kicillof tenía claro que se avanzaría en el tema que lo desvela: un bloqueo más estricto de la circulación entre Ciudad y Provincia. Pero además estaba convencido de que Horacio Rodríguez Larreta revertiría, algo al menos y con un criterio más geográfico que sectorial, el grado de apertura comercial en la Ciudad.
Esas decisiones, combinadas, parecen darle la razón al Gobernador en la controversia sobre cómo manejar la crisis que agitó a la política metropolitana esta semana, aunque se haya tratado más de un griterío para la tribuna que de otra cosa: como se contó acá hace exactamente siete días, Kicillof y Rodríguez Larreta siempre se mantuvieron cerca, para disgusto de sectores ultra a uno y otro lado de la grieta.
El mismo tiempo que se anota ese triunfo coyuntural, hay expedientes importantes sin resolver que se acumulan en el escritorio de Kicillof. La Cuestión de los subsidios al transporte es uno importante. Transferidos en el último tramo del gobierno de María Eugenia Vidal son una carga pesada para el tesoro bonaerense, que el Alberto Fernández se había comprometido a aliviar, sin cumplir hasta ahora.
Esa situación es un poco el revés de la trama del freno al transporte que se ordenó por motivos sanitarios, medida que se extenderá también al interior de algunos distritos del Conurbano. Lo que interesa aquí es que con menos circulación, la necesidad de subsidios es menor. Aunque el efecto no sea buscado es real, al punto de que empresarios del sector ya amenazan con medidas de fuerza.
Los intendentes del Conurbano, que tienen relaciones cercanas con algunos de esas compañías, no son ajenos a esa puja. No es la única presión subterránea que ejercen: también le piden a Kicillof que habilite más comercio de cercanía. Dicen que no implica grandes movimientos de gente -al menos de empleados- y que si siguen cerrados los híper terminarán de avanzar sobre rubros tradicionalmente PyME.
Los alcaldes no pueden hablar en voz alta de ese tema, so pena de entrar en contradicción con las críticas que le gritaron a Larreta. Tampoco les conviene que se mire al Tribunal de Cuentas: su delegado en el organismo, que había sido el eje de un acuerdo con el gobierno de Vidal, ahora giró 180 grados y garantiza un entendimiento con Kicillof.
Mientras, el gobierno se asoma a una cuestión mayor: el déficit del sistema previsional bonaerense, hoy en torno a los $35 mil millones anuales. La falta de iniciativa para revertir la reforma de la caja previsional del Banco Provincia, que desató una ruda oposición de los gremios aliados al peronismo, cuando era oposición, era un indicio de que el tema venía en agenda.
Pero ahora, en medio de la estrechez fiscal que impone loa cuarentena, el propio titular de IPS admite que algo hay que hacer. El gobierno afirma que no avanzará por la vía de la “armonización” con la ANSES, que acaba de aplicar Córdoba, porque implicaría cambios desfavorables a sus trabajadores en parámetros como la edad jubilatoria o el cómputo de los aportes.
Aun así, se trata de un tema ideológicamente incómodo para Kicillof, que deberá extremar la creatividad  si quiere achicar déficit sin que los trabajadores pierdan derechos: la relación entre activos y pasivos que heredó es 2,3 a 1, cuando la ideal es 4 a 1. Dicen que en unos días podría ingresar un proyecto al respecto a la Legislatura, donde el debate ya fue habilitado por el Ejecutivo.
Una fuente de ahorro, al menos potencial, lo acercó la Corte bonaerense, al declaró constitucional la ley de adhesión provincial a la reforma de las regulación de ART de Mauricio Macri. Para eso, revirtió un fallo del Tribunal de Trabajo 1 de Quilmes, famoso por su mirada afín a la del kirchnerismo, sin que se hayan escuchado quejas. ¿Tendrá que ver con que las aseguradoras son grandes tenedoras de bonos de deuda?

Lousteau desafía
Una línea, final, para la primera novedad concreta de la oposición desde el cambio de gobierno. Se trata del desembarco en PBA del espacio de Martín Lousteau, en alianza con  Gustavo Posse y Federico Storani. El radicalismo, una vez más, se prepara para una interna reforzada.  (DIB) AL

A %d blogueros les gusta esto: