Panorama político bonaerense: Kicillof, con lo justo

Las vacunas al limite: Sin más refuerzos alcanzaría hasta el viernes o poco más. El plan de Gollan y la trastienda política con Nación. Una reunión en Olivos con las reelecciones de telón de fondo. El nuevo caso Berni: Novedades y continuidades.

 

De los múltiples problemas graves que atraviesan la provincia, ninguno plantea un desafío más urgente a Axel Kicillof que la campaña de inmunización de la población contra el Covid-19. Es que aun sumando las dosis rusas que comienzan a distribuirse hoy mismo y el remanente chino que aún queda en los centros de aplicaciones, la provisión de vacunas se agotará irremediablemente el viernes próximo, si antes no llegan refuerzos.

El gobierno provincial maneja lo esencial de ese diagnóstico desde hace algunos días, que no cambia sustancialmente el anuncio de un octavo vuelo a Rusia confirmado anoche. Por eso, el ministro de Salud Daniel Gollan, puso en marcha un plan para maximizar el stock de vacunas existente. Consiste, básicamente, en dos medidas: Aplicar preferentemente la dosis 1 de la Sputnik V (rusa) V y Sinopharm (china) y retrasar la segunda. En paralelo, ralentizar el ritmo de avance del operativo en su conjunto.

Es un procedimiento de emergencia, a la espera de las 1.2 millones de dosis de Sinopharm cuya llegada Nación le confirma a Kicillof pero sin fecha y del nuevo vuelo a Rusia. Sumados, podrían construir un “puente” hasta que se estabilice la provisión. Sin embargo, aunque provisorio, el esquema que ideó Gollan podría prolongarse un tiempo más. En provincia ven con buenos ojos aumentar la cantidad de vacunados, aunque con una sola aplicación el nivel de inmunidad sea menor. Sería para llevar tranquilidad hasta supera el cuello de botella. Después se aplicaría la dosis dos, claro.

Kicillof comparte con Alberto Fernández que el problema de fondo –la escasez- es global y que su solución está en el borde del margen de acción de un país del peso geopolítico de Argentina. Pero eso no agota la trama política detrás de las decisiones sanitarias de estas horas. Gollan, por caso, avanzó con su plan sin consultar a Nación. Ve cierta extrema cautela en Carla Vizzotti, a quien estima profesionalmente pero juzga aún impactada por el efecto de la salida de Ginés.

No es lo único. Gollan ya había presionado a Nación hace dos semanas, cuando presentó casi como un hecho un cierre de fronteras que no se había definido. Fue un intento de profecía autocumplida que terminó con un roce subterráneo con Cancillería, que no quería el cierre tota. Kicillof recibió un reclamo interno,  pero avaló a su ministro. Otro escenario donde provincia juega fuerte es en el intento de que AMNMAT acelere el análisis de la vacuna de Sinopharm, con vistas a su habilitación para mayores de 60 años.

Inconveniencias

El affaire de las vacunas, que electrifica el clima social, es un telón de fondo inconveniente para movidas que fastidien porciones de la opinión pública. Movidas del tipo de la que, sospechan en La Plata, podría haber vuelto a conversarse en una reunión en Olivos el jueves, entre Fernández, Máximo Kirchner, Gabriel Katopodis, Santiago Cafiero, Wado De Pedro y los  intendentes Zabaleta, Cascallares, Espinoza y Mayra Mendoza.

Se trata del límite de las “reelecciones” en Provincia, que entró en su primera cuenta regresiva. En junio vence el plazo de cierre de listas –por ahora no modificado- y los alcaldes prefieren llegar con alguna certeza respecto de si se podrán presentar en 2023 o no.

Katopodis está al comando de ese expediente, pero se sabe poco más allá de eso. Una posibilidad cerrada –por él- es que Kicillof presente un proyecto de ley para que caiga el impedimento. Respecto de la posibilidad de la vía judicial, se piensa en un juzgado contencioso administrativo del Conurbano, para evitar el random del sorteo una medida cautelar, que podría depositar el tema en un tribunal poco comprensivo. Lo que no está resuelto es quién la plantea. Es decir, quien en principio paga un costo ¿Y si lo hace un dirigente de nivel medio-bajo, ligado a un alcalde opositor?

En esa reunión, cuentan, se sobrevoló otra inconveniencia del oficialismo: el nuevo round entre Sabina Frederic y Sergio Berni. Al respecto hay un par de certezas: En provincia admiten que el ministro se equivocó, pero solo porque transformó un hecho positivo para el gobierno (la aparición de M) en uno negativo (la pelea ganó la agenda). Reiteran que no se va. Kicillof no quiere y tampoco Fernández se lo pidió, dicen. Es una novedad que desde el gabinete nacional ensayaron respuestas explícitas en respaldo a Frederic. Lo hicieron Cafiero, Vilma Ibarra y Eli Gómez Alcorta. No tuvieron la intensidad necesaria para conmover a un político con la piel tan gruesa como Berni.

El asunto tiene más capas. Berni, que sospecha que Frederic llegó tarde porque antes se aseguró que el final fuese “feliz”, tuvo el cruce con Villalba, el segundo de la ministra, en un cuarto cerrado de Luján. Todo llegó a la prensa, dicen en La Plata, por una filtración de ese funcionario. “No es la primera”, agregan. En Nación se difunden una versión que rebaja el rol de Berni: “a la nena la encontró una vecina por el alerta Sofia, que lanzamos nosotros”. El Provincia replican que el Ministro estaba ahí y que cuando hay un problema en los barrios populares la gente –la tía de M en este caso.- pide por Berni. Así, las condiciones para otro round están dadas.

Por Andrés Lavaselli (DIB)