Panorama político bonaerense: Mensajes que queman

Cristina Kirchner en Las Flores y Axel Kicillof en La Plata: Dos mensaje para un mismo plan. ¿En Juntos por el Cambio Bullrich ocupa un vacío que deja Vidal? 

Por Andrés Lavaselli

Dos escenas bien bonaerenses, que conviene leer en sincronía, definieron ejes de la gestión nacional y provincial, y a la vez actualizaron con precisión quirúrgica el estado del debate político en el interior del oficialismo. Se trata del acto por el 24 de marzo que encabezó Cristina Fernández de Kirchner en Las Flores el miércoles y del anuncio de aumento de tarifas eléctricas realizado, dos días después, por Axel Kicillof.

El mensaje de Las Flores fue muy claro: En una fecha tan emblemática para el plexo ideológico del kirchenrismo, y con la intención además de lanzar un mensaje  determinante sobre un asunto tan vital como la negociación con el FMI, la Vicepresidenta eligió mostrarse con Kicillof y con su hijo Máximo, pero sin el presidente Alberto Fernández.

Hay allí dos cuestiones que parecen haberse definido:. El territorio y los actores para la continuidad del proyecto de Cristina. Es decir, la provincia, y Axel y Máximo. Nada del todo nuevo, pero una reafirmación importante porque se da en medio de renovadas tensiones en el Frente de Todos, esta vez en torno al rumbo que debe seguir la gestión en cuestiones de elevado impacto electoral, como son la economía y la seguridad.

Este último punto fue el menos transitado, pero un detalle resulta revelador: La presencia de Sergio Berni en primera fila en el acto por el Día de la Memoria. Tratándose de alguien con un perfil de tan poca relación con la lucha por los DD.HH., es difícil entender esa convocatoria como otra cosa que un explícito respaldo de Cristina ante los cuestionamientos que le hicieron desde el entorno de Fernández.

Kicillof nunca tuvo dudas sobre la continuidad del Berni, aunque algunos intendentes usaron el episodio para intentar forzar, por enésima vez, su desplazamiento. Incluso algunos, como Espinoza, Nardini, Zabaleta y Menéndez persistieron: Luego de aquel gesto de Cristina, fueron a reunirse con Frederic. Lo novedoso es que alguien filtró, sin ser desmentido, que fue por pedido del Presidente. ¿Hubo una respuesta?

El duro mensaje de CFK al fondo, justo con el ministro de Economía, Martín Guzmán, reunido en persona con representantes del organismo -y con Fernández diciendo que el país quiere pagar-, tuvo dos lecturas. Para algunos, hubo un cortocircuito y Cristina buscó  reencauzar una negociación que juzgó “blanda”. Para otros, se trató del clásico juego de “policía bueno y policía malo”, acordado con Fernández.

Es difícil saber que ocurrió realmente, pero el segundo escenario de la semana, el de Kicillof anunciando los aumentos, tal vez dé alguna pista. El gobernador, que tiene una mirada sobre la cuestión de las tarifas distinta de la de Guzmán, anunció un aumento del 7%. Significa que, a diferencia del Ministro, considera que se debe asegurar un precio “pagable” aun a costa de bajar menos los subsidios y, por tanto, el déficit.

Kicillof recordó que los aumentos de esas tarifas durante el gobierno de Vidal, dolarizados y del orden del 2000 a 3.500%,  fueron autorizados por dos funcionarios –Edgardo Volosín y Alberto Rica- que venían de la alta gerencia de Edenor. Es decir, que trabajaban para Marcelo Mindlín, el dueño de Pampa Energía, vinculado a Mauricio Macri pero de buena relación con el Presidente Fernández.

En este plano tal vez haya que mirar más allá del mundo de los CEO. Kicillof podía definir cuándo quisiese el aumento, porque usó una autorización vigente desde la era Vidal. ¿Lo habrá hecho ahora porque en la semana arrancan las audiencias para definir las tarifas reguladas por Nación? El kichnerismo viene filtrando que quiere una suba menor al 9%. El gobernador tiró sobre la mesa una menor.

Línea dura

En la oposición, la novedad fue la aparición de Patricia Bullrich en La Plata. No por el acto en sí. Fue a presentar su libro, “Guerra sin cuartel”, como ya hizo en otros distritos. Lo nuevo es que esta vez Bullrich lanzó su línea bonaerense. Lo hizo bajo dos premisas: Pide, en principio, internas. Y avisa que su primera candidata a diputada nacional bonaerense es Florencia Arietto.

Bullrich –que sumó a su primo Esteban a su espacio- combinó su desembarco con una reunión con Jorge Macri, se hizo pública. No se firmó un pacto, pero hubo acercamiento basado en una necesidad común: Contrapesar el juego bonaerense de Horacio Rodríguez Larreta. Eso significa, hoy, apuntar más a Diego Santilli que a María Eugenia Vidal, quien se supone que terminará de definir su futuro en mayo.

En las mesas de arena de la oposición, por lo pronto, le dan baja chance a un retorno de la exgobernadora a la Provincia. Eso es lo que expresaría el lanzamiento de “La Territorial”, una agrupación compuesta por ex funcionarios –Campbell, López Medrano- que quieren mostrar que son una unidad para discutir espacios en la eventualidad de que su jefa no los negocie por ellos.

Del otro lado, el triunfo de  Maximiliano Abad en la UCR, dicen, solidificó la posibilidad de una candidatura de Facundo Manes ¿Se animará a competir sin garantía de ganar?, es la pregunta en ese espacio. (DIB)

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