Para el radicalismo, la derrota no fue una catástrofe

Quieren volver en el 2023

El gobierno saliente se despide del poder Ejecutivo, pero no del poder. Al menos eso emerge en las palabras y los análisis que hacen alguno de sus dirigentes, que consideran que los 40 puntos conseguidos finalmente –tras una durísima derrota en las PASO- son una prueba de que no existió “catástrofe” política y que Juntos por el Cambio sigue vivo.
Más allá de quiénes se podrían adjudicar como los nuevos conductores del espacio –a sabiendas de que Macri, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta ya se disputan ese lugar-, el radicalismo considera que a partir del 10 de diciembre significará el “nacimiento de un nuevo Cambiemos”. En una nota que publicó hoy el diputado nacional Mario Negri, destacó el valor de haber conseguido ese porcentaje de votos en octubre y consideró que en “el nuevo Parlamento no habrá consenso para las ocurrencias más desbordadas que caracterizaron el último gobierno de Cristina Kirchner”.
“Cambiemos acaba de sacar más de 10 millones de votos en las elecciones nacionales. Un 40 por ciento de los ciudadanos que asistieron a las urnas el domingo eligió un proyecto político que nació en 2015 para frenar los desbordes del populismo kirchnerista”, escribió Negri en una nota que publicó Infobae este domingo.
“Pero Cambiemos recibió un mandato ciudadano explícito, que nadie puede ni debe atreverse a desoír: cuidar los valores que defendimos durante estos últimos cuatro años. La República, para todos estos ciudadanos, no es una abstracción”, continúa su escrito. Después, el presidente del bloque de la UCR en el Congreso le apuntó al gobierno que conducirá Alberto Fernández: “Si de verdad regresan para ser mejores, si realmente quieren terminar con una grieta que crearon, el diálogo con la oposición, sobre todo en el Congreso, deberá ser constante y respetuoso. No hay margen para ningún atropello más”.
Negri, quien parece representar a esa porción de radicales que decidieron seguir acobijados a la Alianza con el PRO y la Coalición Cívica, también dejó algunas líneas de lo que la ahora nueva oposición podría diseñar como estrategia para volver en el 2023. Todo indicaría que el gobierno saliente intentará seguir movilizando a su gente (después del experimento de las marchas del Sí se puede) y no alejarse de las políticas populares.
Para el diputado cordobés, “el desafío es transformarnos en una coalición de partidos que discuta políticas públicas, diseñe estrategias que respondan eficazmente a la demanda de quienes el domingo nos votaron masivamente, y se prepare para ofrecerle a los argentinos algo sustancial para cualquier sistema democrático: la posibilidad de la alternancia”.
En pocas palabras, trazar un camino que lleve a que ese “nuevo Cambiemos” abandone el mote de “antipopular” y escuche más a la gente.
“La derrota del domingo no fue, como todos preveían desde las PASO, una catástrofe, porque Cambiemos supo escuchar a la sociedad y articular una nueva forma de comunicarse con el electorado en la recta final de la campaña. Me alegro de que el radicalismo haya hecho un aporte sustancial a esto”, cerró Negri.

(Fuente: Infocielo)

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