Vuelta a clases en CABA: Un protocolo que abre muchas preguntas y ofrece pocas respuestas

Análisis del documento que presentó el gobierno porteño

La infectóloga Gabriela Ensinck, de la Sociedad Argentina de Pediatría, y el docente y especialista en educación Manuel Becerra analizan, en diálogo con PáginaI12, los riesgos sanitarios del reinicio de las clases presenciales y las falencias del documento presentado por Horacio Rodríguez Larreta.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó un «plan» que denominó “Primero la escuela”, que funcionaría como protocolo para la vuelta a clases presenciales desde el 17 de febrero. En diálogo con Página 12 un especialista en educación y una experta del comité de infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) analizaron el escrito punto por punto.

Presencialidad

Las autoridades del gobierno porteño prorrogaron el decreto 147 que define la educación como “actividad esencial” y destacaron “la importancia de mantener abiertas las escuelas en cualquier momento de la pandemia”. El calendario iniciará para escuelas estatales y de gestión privada el 17 de febrero –jardines, primeros ciclos de primaria y secundaria–; el 22 de febrero para el resto de los grados de primaria y el 1º de marzo los años restantes del nivel secundario.

Según datos de la SAP, si en un distrito durante la última quincena hubo más de 200 nuevos casos de covid-19 cada 100 mil habitantes, hay alta peligrosidad. En CABA, en los últimos 14 días hubo 676 casos cada 100 mil habitantes, lo cuál implica más de tres veces lo que la SAP calificó como riesgoso. Si bien la entidad aseguró que es “imprescindible la vuelta a las escuelas”, Gabriela Ensinck, del comité de infectología de la SAP, opinó que para comenzar «no tenemos que estar en una curva en ascenso». «La situación epidemiológica es uno de los aspectos a tener en cuenta y falta muy poco para el 17 de febrero. Entiendo la intención, pero si están las camas críticas ocupadas o hay una duplicación de casos, se tiene que evaluar», advirtió.

Para el docente y especialista en educación Manuel Becerra, el documento que difundió la Ciudad «más que un protocolo, parece una declaración de intenciones, ya que no tiene especificaciones de cómo se van a llevar adelante las cosas que anuncian». Por ejemplo, el escrito indicó que «se trabaja sobre un plan de contingencia ante casos sospechosos o confirmados», pero no detalla cuál es el plan.

En otro párrafo, el gobierno porteño indicó que «se hizo un análisis del universo docente de riesgo y la factibilidad de reemplazo». En ese caso, Becerra se preguntó: «¿Dónde está ese análisis? ¿Con qué fondos se va a solventar? ¿A quiénes se va a convocar en casos de reemplazo? ¿Se va a realizar dentro de lo establecido por el estatuto con el sistema de actos públicos?».

Becerra es docente en una escuela porteña y, con respecto al documento, afirmó que «a las escuelas no llegó nada. Los docentes nos estamos enterando de estas medidas por los medios de comunicación». 

Protocolos

Como medidas de higiene, las autoridades porteñas informaron que «tal como sucedió en octubre» se entregarán en las escuelas un kit de limpieza, una guía de cuidados y barbijos quirúrgicos. Sin embargo, según detalló Becerra, «en mi escuela hicimos entrega de bolsones durante 2020 y desde el gobierno solo enviaron una botella de alcohol en gel. No había barbijos o traían un 10 por ciento de lo necesario». 

El documento también puntualizó que “la enorme mayoría de las escuelas se encuentran en condiciones para recibir a los chicos», y aclaró que «aquellas que no puedan cumplir con estas condiciones deberán presentar una propuesta alternativa para la organización de la jornada escolar”. «Ese párrafo es muy preocupante», dijo Becerra. «La mayoría de las escuelas no se encuentran en condiciones, y además dicen: ‘si tu escuela se cae a pedazos, armá algo para ver cómo vas a hacer’. Es un mecanismo del Gobierno de la Ciudad para desresponsabilizarse de la gestión efectiva de las escuelas», agregó el docente.

Para la doctora Ensinck, para volver a la presencialidad las aulas deben estar bien ventiladas y ser espacios amplios que permitan cumplir con el distanciamiento. Además indicó que «los baños tienen que tener suficientes piletas para que los niños puedan lavarse las manos y muchas escuelas en nuestro país no cumplen con esas condiciones. La SAP está a favor del regreso a las aulas, pero las escuelas tienen que estar preparadas», dijo.

Testeos

El documento oficial detalló que habrá un plan de testeos para docentes desde el 8 de febrero en dos centros. Becerra sostuvo que «es sorprendente la poca logística. Habrá solo dos centros de testeo para todos los docentes de la Ciudad –unos 57 mil, según el último censo docente–. Implicará una aglomeración absoluta«. 

Ensinck estimó que «ese testeo se podrá hacer una vez al inicio. Veo muy difícil, por ejemplo, testear a los docentes cada 72 horas. Luego habrá que usar máscara, barbijo, distancia y lavado de manos». 

Transporte

Desde la Ciudad detallaron que el transporte público será prioritario para estudiantes y docentes en horarios de ingreso y egreso a las escuelas. Para ello «se va a apelar a la colaboración de todos, como un consenso básico para lograr un cambio cultural». Tal como explicó Becerra, «en el transporte público, en esos horarios, además de los docentes, viajan otros trabajadores. ¿Qué va a pasar en las paradas de colectivo? El docente le tiene que decir a un obrero: ‘dejame subir a mí que soy prioridad y que la otra persona llegue tarde y la echen?‘». 

En el escrito también apuntaron que están trabajando junto con los gobiernos nacional y bonaerense para aumentar la oferta de colectivos, pero –tal como observó Becerra–, a menos de un mes del comienzo de las clases aún no se sabe cuáles serán las líneas de colectivo ni los corredores a los que se les dará prioridad. Para la epidemióloga de la SAP, una buena medida sería «buscar que el ingreso y egreso escolar no sea durante el mismo horario que el de otros trabajos».

El gobierno porteño informó también que fomentará el uso de la bicicleta por lo cual «se está realizando un relevamiento de los edificios escolares más concurridos para incorporar bicicleteros». «En la escuela donde trabajo asistimos a la mañana 650 personas, pero hay 10 bicicleteros. A 20 días de comenzar eso debería estar resuelto», aseguró Becerra. Además recordó que «no todo el mundo vive cerca de la escuela para ir en bici». Desde la Ciudad anunciaron que se podrán comprar bicicletas en hasta 36 cuotas sin interés: «Hace unos meses –recordó Becerra– había un plan de 50 cuotas para adquirir una bici. Ahora anuncian como positivo que haya uno de 36».  (Fuente: Página 12)

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