“El artista más generoso” – Merecido homenaje y cálido ejercicio de reconocimiento a Rubén José Perotta

Rubén Perotta ha estado vinculado con su arte a EL FUERTE desde su fundación, en el año 1986, dado que el dibujo del logotipo de la tapa es de su autoría, y que hoy a casi 40 años de la primera edición es una clara identificación de este diario mancomunado con su lema “Contundente como su nombre, promisorio como nuestro origen”.
Con total justicia, Perotta fue homenajeado días atrás y el periodista y escritor José Eduardo Bonavita que, junto a quien esto escribe, fuera fundador y director de EL FUERTE en sus primeros años, estuvo presente acompañando el agasajo y así lo expresa en una nota llegada a nuestra redacción:
“Tal como se anunciara el 26 de agosto, a las 17,30 horas, en el Centro Cultural de la Vieja Estación se propuso distinguir (aclaraban que lo proponían porque se lo merece) al artista más generoso que ha dado nuestra cultura, que es como definían a quien sería homenajeado, Rubén José Perotta.
Y así fue. Los organizadores agradecieron a cada uno de los amigos que se acercaron para compartir sus vivencias. Podríamos agregar, habiendo sido partícipes de ese grato encuentro, que fue una circunstancia para repasar otros tiempos, pero a la vez un momento oportuno para disfrutar de ese casi mágico ejercicio de recordar para quienes lo vivieron, o para conocer aquellos que llevan menos tiempo en la vida.
María Graciela Calderón estuvo a cargo de la presentación del “Taller”, Oscar Ruiz habló en nombre de quienes lo propiciaron y a partir de ahí, Aldo Killian, Miguel Nápoli, Bocha Caviglia, Horacio Corengia, Eduardo Pertusi, Poli Wolf, Alejandra Bilbao, Ana María Martinez Burlando, MilvaPasserini, Cachumba Gualazzini, entre los que recuerdo, al menos hasta que un llamado telefónico me hizo dejar la sala de la Vieja Estación, no sin antes, afortunadamente, haber podido colar yo mismo un recuerdo de casi sesenta años atrás, que es desde que lo conozco al menos con trato directo a Rubén.
Ex profeso, he dejado para el final a Marito Bilbao, con cuyo conocimiento y cariño hacia Rubén y su familia, hace algunos años hermanó talentos, el suyo incluido,  en la ejecución de un hermoso video acerca del carrito petiso de Humberto, sobre una fotografía, el dibujo de Rubén, el tema musical de Juan Vian y Eduardo Pertusi, la base la grabó Alberto Aristegui en requinto, Ramón Wright en guitarrón y Eduardo Pertusi en guitarra, SirsoIseas hizo los arreglos (teclados y algo más), Hilario Alonso, recitados y Daniel “Cacho” Iseas, canto. Cacho, Hilario y Juan, se adelantaron en la partida, pero estuvieron igualmente presentes en la Vieja Estación, el día en que el propio homenajeado aportó de memoria y cuando hizo falta con picardía, un detalle, un dato más, de cada anécdota, recuerdo o situación que fue traída al encuentro que culminó con MI Chascomús sumando todas las voces.
Rubén José Perotta nació 1 de marzo de 1939.  Tiene un hermano mayor, Hugo y otro menor, Chango. Fueron sus padres Héctor Perotta y Olimpia Agüero.  Recordó de sus carpetas a las que imaginariamente recorre y se las imagina que desborda cada una de ellas de rostros conocidos que su pluma o su lápiz han llevado a la posteridad.  Y de paisajes. Y de casas que ya no están –acaso la Concordia sea la más emblemática- y que se ha encargado de plasmar con lápiz y plumín para guardarlas y custodiarlas con celo.
Y por años siguió él pintando paisajes y dibujando caricaturas,dejando para la posteridad rincones –de mayor, menor o ninguna fama– hasta convertir el álbum de sus creaciones en el álbum de la ciudad misma y su gente. Con la erre de Rubén y la jota de José,  Errejota  fue desplazando a Rubén José, que es como quisieron sellamara Héctor y Olimpia, que tuvieran su casa en la calle Washington, cuando él todavía firmaba Perotta, al pie de sus obras, que ya las hacía. Como la cocina de la casa paterna, lámina de la que es celoso custodio y a la que cada mirada que le prodiga le devuelve un recuerdo grato. Como cada una de sus creaciones. O sus Chas-grerías. Que también con sus frases ingeniosas nos ha deleitado. ¿Rubén José? ¿Errejota? ¿Perotta? Puede cada cual conocerlo y llamarlo como crea debe hacerlo. Pero todos tendremos en claro que estamos hablando, como decía la invitación, del  ´artista más generoso que ha dado nuestra cultura´… ¡Gracias por eso!… Y siga el aplauso hasta que las palmas queden rojas de aplaudir…
José Eduardo Bonavita”