Según Martín Pinto, presidente del Centro de Panaderos de la provincia de Buenos Aires, “solo seis de cada diez máquinas están encendidas” y la producción se redujo a la mitad.
El presidente del Centro de Panaderos de la provincia de Buenos Aires, Martín Pinto, advirtió sobre la crítica situación que atraviesa el sector y el impacto directo de la recesión en el consumo masivo. De acuerdo con sus datos, en el último año y medio cerraron alrededor de 14.000 panaderías en el país, en un escenario donde “solo seis de cada diez máquinas están encendidas” y la producción se redujo a la mitad.
El golpe es todavía más fuerte en productos clásicos como las facturas: “Se venden un 85% menos. Ya ni siquiera se vende la docena del día anterior al 50% de descuento. Hoy las panaderías producen por pedido, con dos o tres productos básicos, y las heladeras están apagadas porque lo que no se vende se tira”, relató, citado por la agencia Noticias Argentinas.


