Hasta nuestra redacción llegó una nota de la vecina María Barrera sobre septiembre, el mes de la prevención del suicidio, que a continuación publicamos.
“En septiembre el mundo pone la mirada en la prevención del suicidio. En Argentina, más de 3.000 personas se quitan la vida cada año. La mayoría son jóvenes. Y aunque estas cifras duelen, es importante recordarlo: no hablamos de números, hablamos de personas. De historias que podrían haber seguido escribiéndose.
Nuestro sistema de salud mental está roto. Faltan profesionales, las guardias están saturadas, conseguir un turno con un psicólogo o psiquiatra puede tardar meses y las líneas de emergencia no siempre funcionan como deberían. La prevención se convierte en un privilegio, cuando debería ser un derecho.
Hablar de suicidio no es promoverlo, es abrir la puerta a la escucha y a la empatía. Es animarnos a preguntar “¿cómo estás de verdad?” y a entender que muchas veces, detrás de una sonrisa, hay alguien pidiendo ayuda en silencio.
Prevenir es posible. Con políticas públicas serias, con acceso real a la salud mental, con menos estigmas y más acompañamiento. Cada persona que elige quedarse, cada vida que logramos cuidar, es un acto colectivo de esperanza.
Este septiembre, no miremos para otro lado. Hablemos, acompañemos, exijamos un sistema de salud mental que esté a la altura de lo que necesitamos. Porque no hablamos de cifras: hablamos de personas”.

