El suboficial del Batallón de Comunicaciones del Ejército (City Bell) es considerado autor de los delitos de abuso sexual y amenazas coactivas, entre otros.
La Justicia requirió la elevación a juicio de un suboficial del Batallón de Comunicaciones Satelitales 601 del Ejército, en la localidad platense de City Bell, por considerarlo autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, amenazas coactivas y abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público en un caso que tuvo como víctimas a dos soldadas voluntarias.
El primero de los casos
«Estas conductas ocurrieron en el interior de la Oficina de Comando y Servicio», indicó la fiscal, y precisó que en ese lugar la víctima y el victimario «prestaban funciones en el horario comprendido entre las 8 y las 13 horas, él como suboficial y principal y ella como Soldada Voluntaria y auxiliar de aquél».
Por otro lado, consigna “Fiscales”, Russo marcó que el imputado le dijo a la víctima que, «en caso de que contara todas las situaciones a las que la sometía, iba a utilizar su jerarquía en la fuerza para que le dieran de baja».
El segundo de los casos
Con relación a la segunda víctima, LEB, la fiscal imputó al suboficial haberla perjudicado de forma arbitraria y/o maltratado durante el mismo período. Esas conductas consistieron en cerrar la oficina cuando estaban juntos y someterla a que «escuchara comentarios de contenido personal e íntimo» y le «expresó su deseo de tener relaciones sexuales», a lo cual la víctima se negó.
También en este caso, según la acusación, le hizo llamados para pedirle que «le enviara fotos de cómo se encontraba vestida y/o la ropa interior que tenía puesta en ese momento», y la amenazó con «ejecutar un movimiento brusco» -textual de los dichos del imputado- contra su persona «si se enteraba que ella le contaba a alguien sobre los episodios referidos».
Además de las declaraciones de las víctimas, la fiscal valoró especialmente los dichos de otra soldada que refirió que el imputado tenía «constantemente cerrada la puerta» de la oficina y que en oportunidades «él no nos quería abrir». La misma soldada también narró que en una oportunidad el acusado la tomó por detrás y le tironeó el pantalón.
Russo tuvo en cuenta que el acusado tenía antecedentes de abuso sexual respecto de una adolescente de 14 años, por los que estuvo privado de la libertad dos años, entre 2009 y 2011. (DIB) GML

