La votación terminó con 59 afirmativos, 9 negativos y 3 abstenciones, gracias al apoyo del interbloque peronista, parte de la UCR, el PRO y varios legisladores provinciales.
El Senado de la Nación rechazó este jueves el veto presidencial al proyecto que establecía la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), en un nuevo revés para el gobierno de Javier Milei. La votación terminó con 59 afirmativos, 9 negativos y 3 abstenciones, gracias al apoyo del interbloque peronista, parte de la UCR, el PRO y varios legisladores provinciales.
Distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional
La Ley Nº 27.794, sancionada el 20 de agosto, proponía modificar el régimen de los ATN, un fondo previsto en la Ley N° 23.548 de Coparticipación Federal, destinado a atender “desequilibrios financieros y situaciones de emergencia” en provincias y en la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto fijaba que esos recursos fueran distribuidos “en forma diaria y automática”, bajo las mismas condiciones que la coparticipación, e integrados a la masa coparticipable para que se consideraran “integrantes de la masa de fondos coparticipable”.
Según la Casa Rosada, esos fondos “consisten en un fondo complementario del régimen automático de coparticipación, destinado a preservar el equilibrio federal frente a contingencias excepcionales”. “La existencia de este Fondo resulta imprescindible, ya que dota al Estado nacional de una herramienta que complementa el régimen automático de coparticipación y permite dar respuesta a situaciones extraordinarias que no pueden ser previstas y atendidas a partir de un sistema de reparto rígido y automático”, agregó.
También remarcó que “a lo largo de su vigencia, los Fondos de Aportes del Tesoro Nacional se han constituido en un instrumento de asistencia inmediata frente a contingencias críticas, como fue la emergencia sanitaria generada por la pandemia de Covid-19, circunstancia en la que se dispusieron transferencias de Aportes del Tesoro Nacional para asistir a las provincias en la atención de gastos extraordinarios vinculados al sistema de salud y a la caída de la recaudación propia”.
“Asimismo, en diversas oportunidades durante los años 2024 y 2025, este instrumento fue utilizado para mitigar los efectos de emergencias hídricas, económicas, climáticas y alimentarias que afectaron gravemente a distintas jurisdicciones”, concluyó. (DIB)

