Juan Pazo, jefe de ARCA, contó que recibe insultos «de todos los colores» luego de que las cerealeras liquidaron en tiempo récord tras la baja de retenciones.
El Gobierno nacional reconoció este viernes que la eliminación de las retenciones que duró tres días generó malestar en el sector agropecuario, pero aclaró que la medida fue extraordinaria y para ayudar a paliar la crisis cambiaria que se traduce en la falta de reservas del Banco Central.
El por qué de la baja de retenciones
Pazo pidió «entender el contexto» el beneficio al sector, que sigue para la exportación de carnes, y argumentó: «La medida que se tomó fue extraordinaria. Se buscó defender la moneda de los argentinos en un contexto de incertidumbre cambiaria. La lógica es que tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para no tirar por la borda el esfuerzo de todos los argentinos».
«Tenemos que ser claros que también estas medidas sirven para ordenar esta crisis cambiaria o esta incertidumbre cambiaria que repercuten en toda la economía, pero que fundamentalmente repercuten en el campo. Hoy no solamente les pagás más sino que tomaste una medida de baja de impuestos que es absolutamente extraordinaria», justificó.
En otro pasaje de la entrevista, el titular de ARCA aseguró que «no fue una medida desesperada sino pensada en el marco de una dificultad exógena generada por una oposición que buscaba generar un desorden y un desequilibrio fiscal impulsando leyes que aumentaban el gasto».
«Eso generó un nivel de incertidumbre y podía afectar la credibilidad y el plan. Se tomó una medida extraordinaria porque nosotros tenemos que seguir pensando en todos los argentinos y en el lineamiento de la baja de pobreza», agregó. Y explicó los alcances de la medida: «Generamos credibilidad, bajó el tipo de cambio, la tasa y el riesgo país. Todo esto lo que genera previsibilidad y lo que necesitamos los productores agropecuarios, ante todo, es previsibilidad». (DIB)

