La situación institucional del Club Alumni de Chascomús atraviesa uno de sus momentos más delicados. La Comisión Directiva que asumió tras el proceso de normalización denunció la ocupación del predio de la entidad por parte de particulares y confirmó que inició acciones judiciales para recuperar el control del inmueble.
El presidente de la institución, Eduardo Isasi, en diálogo con Alejandro “El Tano” Sosa durante el programa “Ataque de Radio” –Home Officce- que se emite por la página de Facebook de La Revista Digital, explicó que el conflicto se origina en los años posteriores a la pandemia, período en el que el club quedó sin conducción efectiva.
Frente a ese escenario, un grupo de ex socios y vecinos impulsó un proceso de reorganización que derivó en la conformación de una Comisión Normalizadora, el empadronamiento de asociados, la actualización de los estatutos y, finalmente, la elección de la actual Comisión Directiva mediante asamblea.
Según detalló Isasi, al momento de asumir las autoridades electas se encontraron con que el edificio del club se encontraba ocupado, y quienes estaban se negaron a entregar el lugar alegando derechos de propiedad sobre el inmueble.
Desde la conducción del club remarcaron que nunca existió cesión alguna de la propiedad ni documentación que avale la permanencia de la familia en el lugar.
Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo extrajudicial, la Comisión Directiva decidió recurrir a la Justicia. “No quedó otra alternativa que iniciar acciones legales, tanto en el fuero penal como en el civil”, indicaron desde la entidad, con el objetivo de lograr la restitución del inmueble y resguardar el patrimonio institucional.
El predio en disputa cuenta con una superficie cercana a los 700 metros cuadrados y se encuentra ubicado en una zona céntrica de la ciudad.
Desde el club sostienen que se trata de un bien comunitario, perteneciente a los socios y a la historia deportiva y social de Chascomús.
Acciones legales en curso y posiciones enfrentadas
Mientras avanzan las demandas iniciadas por el club, los ocupantes del inmueble promovieron una presentación judicial propia solicitando continuar residiendo en el lugar, lo que profundizó el conflicto.
Desde la Comisión Directiva aclararon que se ofrecieron alternativas, como la continuidad de la explotación comercial de la cantina sin residencia permanente en el predio, propuesta que fue rechazada. Asimismo, negaron que se haya intentado impedir el desarrollo de actividades laborales, señalando que el eje del conflicto es la ocupación del inmueble.
La conducción de Alumni también anticipó que evalúa iniciar reclamos por daños y perjuicios, al considerar que durante años se utilizó el predio sin abonar alquiler ni canon alguno. En ese sentido, remarcaron que cuentan con la documentación que acredita la titularidad del club sobre la propiedad.
Por el momento, las autoridades no pueden acceder a la sede y realizan sus reuniones en otros espacios. El caso quedó en manos de la Justicia, que deberá definir el futuro del inmueble y el desenlace de un conflicto que mantiene en vilo a una de las instituciones históricas de la ciudad.

