Primero, había dicho que los fondos salieron de su herencia. Ahora, Espert habla de inversiones. La inhibición alcanza también a su pareja.
En el ostracismo político luego de la renuncia a su candidatura, el exdiputado libertario José Luis Espert cambió, en una declaración formal ante la justicia, la versión que había dado sobre cómo compró dos de los bienes que definen su incremento patrimonial: la casa de Beccar y un BMW en el que se movía. Además, la justicia le congeló el patrimonio por al menos 90 días.
Inhibido, él y su mujer
A la vez, Mirabell decretó la inhibición de bienes de Espert por 90 días, a pedido del fiscal Fernando Domínguez. La medida también a su pareja, María Mercedes González, y a su sociedad Varianza S.A.
«La medida solicitada procura evitar cualquier modificación en el estado registral de los bienes en cuestión, ya sea su desaparición física o su adquisición por parte de terceras personas que pudieran invocar derechos sobre dichos bienes y causar un irreparable perjuicio al proceso», se indica en la resolución que estableció la medida.
Los investigadores detectaron diversas irregularidades en los movimientos patrimoniales de Espert: omisión de la participación en al menos una sociedad anónima y notorias subas y bajas injustificadas de la valuación del patrimonio de una declaración jurada a otra, entre otras inconsistencias.
Además, los expertos identificaron como posible testaferro de Espert al hijo de su pareja, Manuel Iglesias, de 23 años. El joven carece de ingresos declarados y resulta titular de un auto valuado en más de 70 millones de pesos.
Fuente: Agencia DIB.

