Para avanzar, se resigna a no reintroducir el polémico Capítulo 11. Poco respaldo legislativo y el vencimiento de deuda de enero, las claves de la decisión.
En las últimas horas, el gobierno definió la estrategia para la pelea más importante de este fin de año político: no introducirá cambios en el proyecto de Presupuesto 2026 que aprobó la cámara de Diputados pese a que eso significa renunciar a la derogación de la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario, por que objetivo es aprobar la ley este viernes.
Las razoners de la resignación
Tanto Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, no quieren dilatar el debate porque el Fondo Monetario Internacional y Estados Unidos piden que Argentina funcione con un presupuesto aprobado, algo que hasta ahora no ocurrió con esta gestión. El proyecto contiene, en ese sentido, una autorización para la toma de deuda pública que es relevante de cara al vencimiento de US$ 4.200 millones que debe afrontar gobierno el 9 de enero.
La estrategia obligará a Caputo a aplicar medidas adicionales para sostener el superávit fiscal, ya que el gobierno aduce que la aplicación de las dos normas lo compromete. “Nosotros tenemos una regla de oro, que es el superávit fiscal, nos tendremos que acomodar para no caer en déficit, eso se va a arreglar pero no va a ser mediante este presupuesto, sino mediante otros instrumentos”, dijo Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, el viernes.
Fuente: Agencia DIB.

