Presetaron un trabajo que indica que con una canasta de gastos actualizada sube la inflación y el salario registrado cae 5,7% en vez de subir 4,5%.
La falta de actualización de la canasta que utiliza el Indec para medir la inflación distorsiona la medición de precios y salarios: con una metodología más actual, el salario registrado pasaría de mostrar una suba del 4,5% a una caída del 5,7%, según advierten
¿Cuánto cambiarían los resultados?
En ese marco, el economisma Diego Giacomini, un exsocio de Javier Milei que ahora está enfrentado con el presidente, aseguró que la falta de implementación de una medición más actualizada altera de manera significativa la lectura sobre la evolución del salario real. Puntualmente, citó un trabajo propio según el cual si se aplicara la canasta basada en la Encuesta Nacional de Gastos y Hogares (ENGho) de 2018 —la aue el propio Indec tiene disponible pero aún no implementa— el salario registrado pasaría de mostrar una mejora del 4,5% a reflejar una caída del 5,7%.
En ese sentido, Giacomini señaló que la brecha entre la inflación oficial y la que surgiría de aplicar la ENGho de 2018 alcanza los 39 puntos porcentuales en la actual gestión. Esta diferencia se explica, principalmente, porque la canasta actual no refleja el fuerte aumento en la participación de los servicios dentro del gasto total de las familias, como alquileres, tarifas y transporte.
El economista puso como ejemplo el peso que el Indec asigna a determinados rubros en el Gran Buenos Aires. “De acuerdo con el Indec, un ciudadano promedio del GBA sólo gasta $3,5 en alquiler de vivienda y $2,5 en electricidad, gas y otros combustibles de cada $100 totales que gasta ”, afirmó, y remarcó que, aun sumando otros servicios esenciales, la proporción resulta “a todas luces, algo muy alejado de la realidad”.
Fuente: Agencia DIB.

