Vecino denuncia reiterados hechos de intrusión, daños y falta de respuesta policial en la zona de las cavas

Un grave reclamo por intrusiones, daños materiales y ausencia de respuestas oficiales fue expuesto públicamente por el vecino Enrique Romero en diálogo con FM Por Siempre 97.3, donde relató una situación que se repite desde hace meses en inmediaciones de su propiedad, ubicada en la zona lindera a Diarco, frente a la planta de gas en garrafas.

Según explicó Romero, personas ajenas al lugar ingresan de manera ilegal a las cavas de su campo para pescar, pese a la existencia de numerosos carteles que prohíben expresamente esa actividad.
El problema, lejos de limitarse a la pesca, se agravó con el correr del tiempo, ya que los intrusos comenzaron a permanecer durante la noche, consumiendo bebidas alcohólicas y realizando “fumatas”, dejando el predio en condiciones peligrosas.

El vecino detalló que de manera constante encuentra botellas de cerveza, envases de bebidas alcohólicas, cuchillos, encendedores y bolsas de nylon esparcidas por el lugar.
Esta situación derivó en consecuencias graves: la muerte de un ternero y de un potrillo recién nacido, que, según denunció, se ahogaron o intoxicaron al ingerir los residuos plásticos abandonados.

Ante el reiterado perjuicio, Romero decidió acercarse a la comisaría local el sábado por la tarde para realizar la denuncia y solicitar patrullajes nocturnos, especialmente entre la medianoche y la madrugada, franja horaria en la que suelen producirse los hechos. Sin embargo, relató que permaneció casi una hora esperando ser atendido y nadie le tomó la denuncia, pese a la presencia de numerosos efectivos que, según su testimonio, entraban y salían del lugar, conversaban y comían, sin darle respuesta.

“Te dicen que vayas a denunciar, pero cuando vas, no te atienden. Mientras tanto, uno deja la casa sola y queda expuesto a que le pase cualquier cosa”, expresó con indignación.
También cuestionó que, en experiencias anteriores, cuando intentó retirar a las personas por sus propios medios, terminó denunciado él, con allanamientos en su vivienda, lo que genera —según dijo— una sensación de desprotección total para el vecino que trabaja y cuida su propiedad.

Romero agregó que en una oportunidad incluso logró detener a un patrullero que pasaba por la zona, pero los efectivos no advirtieron la situación hasta que fueron llamados a gritos, lo que puso en duda la efectividad del patrullaje. Si bien en ese caso los intrusos fueron retirados, remarcó que los controles no son constantes y que el problema persiste.
Entre los elementos encontrados en el predio, el vecino señaló que halló incluso documentación de una motocicleta, lo que permitiría identificar a algunas de las personas que frecuentan el lugar, pero aseguró que no pudo entregarla porque nadie quiso recibirle la denuncia.

El testimonio de Enrique Romero, difundido a través de FM Por Siempre 97.3, vuelve a poner en agenda la preocupación por la seguridad rural, la falta de controles nocturnos y las dificultades que enfrentan los vecinos al momento de denunciar hechos, reclamando mayor presencia policial y respuestas concretas para evitar que la situación continúe agravándose.