La obra social del sector rural OSPRERA continúa en pleno proceso de normalización luego de la finalización de la intervención judicial, aunque aún no se ha establecido una fecha para que el servicio vuelva a funcionar con normalidad en Chascomús y la región.
El secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Martín Larralde, explicó que la comisión administradora de OSPRERA ya retomó formalmente sus funciones tras el cese de la intervención, pero advirtió que la reorganización es compleja y avanza de manera gradual.
La obra social, con alcance nacional y más de 700.000 afiliados, enfrenta un desafiante proceso de revisión integral de su estructura operativa y contractual, que incluye la evaluación de sistemas de contratación y la readecuación de servicios, después de casi un año y medio bajo intervención.
En el partido de Chascomús, las “bocas” locales de atención todavía no han recibido autorización para reabrir la atención presencial ni emitir bonos de prestaciones, por lo que los afiliados deben continuar utilizando una aplicación digital habilitada durante la intervención para acceder a servicios básicos.
Larralde destacó que, aunque los canales de comunicación con los afiliados se mantienen abiertos y se realizan gestiones en casos de urgencia, “la normalidad todavía no volvió”. Un veedor judicial permanece supervisando el proceso y coordina con organismos del Gobierno nacional para avanzar en la recomposición del sistema.
La falta de definiciones sobre una fecha de restablecimiento total del servicio genera incertidumbre entre los afiliados, especialmente trabajadores rurales, sus familias y monotributistas que eligieron OSPRERA como obra social.

