El municipio de Junín aplica BTI -una bacteria que ataca a las larvas del barigüí pero no afecta a la población ictícola- usando drones.
El barigüí, esa mosquita que no pica sino que muerde, es uno de los flagelos del verano en localidades con espejos de agua, como Junín. Para combatirlo, el gobierno municipal puso en marcha un plan para aplicar larvicidas por medio de drones en las áreas con mayor proliferación, como el río Salado y las lagunas de Gómez y El Carpincho.
El tan temida barigüí
A diferencia del mosquito, el barigüí no «pica», sino que muerde. Tiene un aparato bucal tipo sierra con el que corta la piel para succionar sangre. Por eso, su picadura duele en el momento y suele dejar una roncha roja con un punto de sangre en el centro que pica intensamente durante días.
Si uno fue mordido por el barigüí, no hay que rascarse porque la mordedura se infecta con mucha facilidad. Se recomienda lavar la zona con agua y jabón, y bajar la inflamación con hielo. Si persiste el dolor hay que consultar a un médico.
Fuente: Agencia DIB



