Un grave episodio de inseguridad sacudió la tranquilidad del domingo en la zona de Florencio Chappa, entre México y Castelar.
Una joven, que se había mudado hace apenas 15 días, fue sorprendida por delincuentes mientras dormía la siesta junto a su hijo.
Alrededor de las 15,30 horas, la víctima escuchó ruidos en la cocina. Tras notar que no se trataba de un familiar, se levantó y descubrió que las ventanas estaban abiertas de par en par. Los malvivientes, al verse descubiertos, huyeron del lugar tras un fuerte portazo.
La vivienda, de construcción reciente, aún no contaba con rejas, situación que fue aprovechada por los atacantes.
Si bien no se llevaron electrodomésticos, sustrajeron las llaves de la propiedad.
Raúl, padre de la joven, expresó su indignación y señaló que la zona de pajonales cercanos facilita el movimiento y escondite de los delincuentes debido a la falta de mantenimiento del terreno.
«Trabaja todos los días para hacerse su casita y todavía no había podido colocar rejas», lamentó Raúl en diálogo con FM Por Siempre.
Tras el incidente, la familia debió cambiar la cerradura y, con la ayuda de vecinos, improvisar protecciones metálicas para reforzar los accesos. El caso reaviva la preocupación en el barrio por la audacia de los delincuentes, que actúan a plena luz del día.

