Dura derrota del gobierno: aprobaron el pliego de la jueza de La Plata que generó el cruce de Bullrich a Milei

Se trata de María Verónica Micheli, designada en el TOF 3 de La Plata. Bullrich se había negado a votar el retiro del pliego que ordenó el ejecutivo. La magistrada es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, que investiga a Javier Milei y su hermana en el caso Libra.

El pliego de María Verónica Michelli como titular del juzgado federal 3 de La Plata fue aprobado hoy por en el Senado, por presión de la oposición que impuso la decisión luego de los fuertes cruces que el expediente había provocado entre el presidente Javier Milei y la presidenta del bloque oficialista en a cámara Alta, Patricia Bullirich.

El pliego de Michelli, que al inicio de la jornada no figuraba para ser tratado, terminó incluido por el mecanismo sobre tablas, con dos tercios de los votos, y terminó aprobado por 44 votos a favor contra 18 en contra y dos abstenciones, entre ellas la de la radical chaqueña Silvana Schneider y la propia Bullrich.

La votación significó una ruidosa derrota para la Casa Rosada, porque supuso el quiebre de la mayoría parlamentaria que le permitió, por caso, sancionar la ley de reforma laboral. Votaron a favor de Michelli representantes de la UCR, el PRO, los bloques provinciales y el libertario chaqueño Francisco Paoltroni.

La jornada implica también un triunfo personal de Bullrich, que se negó a acompañar el retiro del pliego de Michelli, una controvertida jugada que partió de la Casa Rosada -probablemente por un pedido directo de Karina Milei- cuando comprobó que la ahora magistrada es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, quien investiga al Presidente Javier Milei en el caso Libra.

La jefa de los senadores libertarios adujo una “cláusula de conciencia” para negarse a votar el retiro del pliego, y hasta llegó a ofrecerle su renuncia a la presidencia de la bancada a Milei por ese motivo, aunque el mandatario la rechazó. Se trató de un desafío abierto al liderazgo de Milei, que Bullrich realizó semanas después de diferenciarse del presidente en el caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a quien le exigió la presentación inmediata de la declaración jurada para despejar sospechas sobre su enriquecimiento patrimonial, algo que el funcionario todavía no hizo.

Más allá del resultado de la votación es un misterio cómo se terminará de posicionar el Gobierno, ya que el Presidente puede mantener demorada su asunción postergando el decreto de designación.

Una sesión rocambolesca

La inclusión del pliego de Michelli se alcanzó después de un cuarto intermedio pedido por el oficialismo para tratar de ordenar el escándalo en que se había convertido la sesión después de que Bullrich intentara cambiar el acuerdo alcanzado entre los jefes de bloque.

En esa reunión, Bullrich había acordado incluir 50 de los 73 pliegos judiciales que tenían dictamen en la sesión de este jueves. Pero minutos antes de iniciar la reunión le comunicó a la oposición que iban a discutir la totalidad de los despachos.

Esto provocó la reacción del kirchnerismo, que en medio de denuncias de “traición legislativa” acusó de “tramposos” a la bancada libertaria. Para evitar un desmadre mayor, la jefa del bloque libertario debió apelar al recurso de pedir un cuarto intermedio para tratar de ordenar el caos que se avecinaba.

“No hay ninguna mala fe, simplemente no es fácil elegir quiénes son los 50 (pliegos) porque los demás sienten que hay una discriminación”, se defendió la jefa del bloque oficialista. El rumor indica sin embargo que el motivo del cambio de Bullrich fue la exigencia de la Casa Rosada para que ingresara el nombre de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, en la lista de dictámenes a considerar en esta sesión.

Tras el cuarto intermedio, que duro casi una hora, Bullrich anunció que había un nuevo acuerdo con consenso de todos los bloques: se iban a tratar todos los pliegos judiciales con dictamen que cumplían con los plazos reglamentarios, un total de 73.

A ellos se sumaría, a pedido del kirchnerismo y con acuerdo del resto de la oposición y la resistencia del oficialismo, el dictamen de Michelli. Había ganado la oposición y perdido el oficialismo.

El dictamen de Michelli recién fue oficializado ayer, luego de que el presidente de la Comisión de Acuerdos, Juan Carlos Pagotto −alineado con Karina Milei−, lo mantuviera pisado por pedido del Poder Ejecutivo. Por esta razón debió habilitarse su tratamiento sobre tablas, el cual se alcanzó casi por unanimidad. Sólo votaron en contra los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia.

Del total de los 74 nombramientos judiciales finalmente sometidos a tratamiento, el kirchnerismo anunció su rechazo a tan sólo dos postulaciones: la de Emilio Rosatti, hijo del juez de la Corte Suprema, y la de María Julia Sosa, propuesta para el mismo tribunal oral penal al que aspira Michelli. Por esa razón, ambos pliegos debieron ser votados por separado.

En el caso de Sosa, la votación se resolvió por 42 votos a favor y 22 en contra. Rosatti, en tanto, consiguió su designación por 44 votos a favor y 20 en contra. El cambio obedece al voto de Carambia y Gadano, que apoyaron al hijo del juez de la Corte. El resto del paquete de nombramientos judiciales (un total de 71) fueron aprobados por unanimidad de 64 votos.

Una sesión para el olvido

Para el oficialismo, fue una sesión para el olvido. Además del acuerdo a Michelli, que rechazaba por orden de la Casa Rosada, debió acceder a postergar el tratamiento del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada ante la resistencia de la oposición dialoguista a votar el proyecto si no se le introducía más cambios.

La única noticia positiva fue la aprobación del acuerdo de pago a Bainbridge Fund y Attestor por un monto de 171 millones de dólares, los dos últimos fondos que seguían reclamando la cancelación de bonos caídos en default tras la crisis de 2001. El proyecto ahora deberá ser tratado por Diputados para convertirse en ley.