El conflicto involucra a unos 90 empleados, entre conductores, personal de mantenimiento y administrativos, de las empresas Compañía de Transportes Necochea y Nueva Pompeya.
La crisis que afecta al transporte público de pasajeros en Necochea mantiene en vilo a unas 90 familias que dependen directamente de las empresas concesionarias del servicio. Así lo expresó la delegada regional del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Natalia Steffen, que advirtió que la situación económica, principalmente de la firma Nueva Pompeya, genera una profunda incertidumbre para trabajadores y usuarios.
«Estamos en una situación de crisis grave. Estamos hablando de 90 familias que están en una situación de muchísima incertidumbre», resumió la funcionaria, citada por Ecos Diarios de Necochea. Steffen se refirió así a un conflicto que derivó en una retención de tareas durante la jornada de este lunes y que obligó a la intervención del organismo provincial.
Tras una audiencia realizada en la sede local del Ministerio de Trabajo, las partes alcanzaron un entendimiento que permitió levantar la medida de fuerza y garantizar la prestación del servicio, al menos hasta la próxima semana. Steffen explicó que Nueva Pompeya, la más comprometida financieramente, mantiene una deuda cercana al 16% de los haberes de mayo, además del retroactivo correspondiente al acuerdo paritario firmado en febrero, situación que también alcanza a Compañía de Transportes Necochea. «Se logró una conciliación y un compromiso de pago. Los trabajadores decidieron levantar la medida para darle una oportunidad al cumplimiento del acuerdo», señaló.
De acuerdo con Ecos Diarios, el conflicto involucra a unos 90 empleados, entre conductores, personal de mantenimiento y administrativos, de los cuales alrededor de 75 pertenecen a Compañía de Transportes Necochea y entre 14 y 17 a Nueva Pompeya.
Fuente: Agencia DIB

