El Ministerio de Salud bonaerense dio datos sobre infecciones respiratorias, triquinosis y rabia

El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires publicó el Boletín Epidemiológico correspondiente a la semana 29, en el que se detalla la situación sanitaria del territorio bonaerense en relación con diversas patologías de vigilancia obligatoria.
Respecto de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), las autoridades sanitarias confirmaron un descenso en las internaciones generales en comparación con los registros de los años 2024 y 2025. En el ámbito provincial predomina la circulación del Virus Sincitial Respiratorio (VSR) en pacientes hospitalizados, especialmente en menores de dos años, habiéndose registrado el pico epidémico durante la semana 28. Asimismo, desde la semana 26 se observa la presencia del virus Influenza B (linaje Victoria). Paralelamente, se informó que continúa el desarrollo de las campañas de vacunación antigripal y contra el VSR para personas gestantes, con una importante aplicación de dosis en los vacunatorios oficiales.
En relación con la triquinosis, el informe técnico consigna un aumento estacional de casos. Entre la primera y la trigésima semana de 2026 se notificaron 381 casos sospechosos en la provincia, de los cuales 268 fueron confirmados, uno se considera probable y 95 permanecen bajo estudio. Hasta la fecha se han confirmado cinco brotes en diversos distritos provinciales —entre ellos el corredor de la Costa Atlántica y municipios del oeste de la provincia— y se investigan otros cuatro focos sospechosos en distritos como General Guido, Ayacucho, Maipú, Junín y La Plata. Por tal motivo, la cartera de Salud reiteró la necesidad de extremar los controles en la elaboración y consumo de productos chacinados y reforzar la notificación temprana de los casos.
Por último, el boletín sanitario confirmó la detección de un caso de rabia en un felino asilvestrado en el partido de Pilar, verificado por el Laboratorio Nacional de Referencia INEI-ANLIS Malbrán. El animal presentó sintomatología neurológica e involucró contacto con dos personas, quienes recibieron de manera inmediata el tratamiento antirrábico post exposición. Las pericias virológicas determinaron que se trató de la variante 4 (Tadaridabrasiliensis), transmitida por contacto previo del felino con un murciélago insectívoro.