El Concejo Deliberante aprobó la licencia del intendente Javier Gastón y su cargo debía ser cubierto por el primer concejal de la lista que lo acompañó en el año 2023.
Concretamente, tras una sesión que no se llevó a cabo que le otorgara licencia, debió a haber asumido Victoria Figueroa que hoy ocupa ese lugar.
Para que pudiera sumir Bordalecou, tendría haber solicitado licencia en su cargo de secretario de Desarrollo Social en el Ejecutivo Municipal, retornando a su primer lugar como concejal en la lista oficialista elegida en el año 2023 y luego pedir licencia en esa banca para poder asumir como Intendente, todo en el marco de una sesión en el Cuerpo Deliberativo, procedimiento que no se cumplió.
El acta de traspaso, que no tiene valor legal, fue firmada en el Palacio Municipal ante el contador Gastón Gualazzini y la tesorera interina Carmen Ibarguren.
La licencia de Gastón se extenderá hasta el sábado 5 de septiembre, pero de no corregirse esta falencia todo lo que firme Bordalecou carecerá de valor.
Hay algo que al gobierno Municipal, como al Nacional, les cuesta entender: las leyes están para ser cumplidas y no se puede gobernar por decreto.

