Denuncian por presuntas estafas a un condenado por el crimen de Mauricio Ponce de León

 

Diego Antonio Urquiaga, condenado a prisión perpetua por el homicidio de Mauricio “Perico” Ponce de León, ocurrido en febrero de 2005 en Chascomús, fue denunciado por cinco personas que aseguran haberle pagado por servicios jurídicos que no habría realizado.
Urquiaga cumple su condena bajo un régimen semiabierto en la Unidad Penal Nro. 11 de Baradero.
Las denuncias, presentadas ante la Comisaría Primera de San Nicolás y una dependencia de Ramallo, están vinculadas con presuntas defraudaciones económicas. Entre los damnificados habría docentes que lo contrataron para efectuar distintos trámites.
Según informó el diario El Norte de San Nicolás, Urquiaga se habría presentado como abogado matriculado en San Nicolás y en la Ciudad de Buenos Aires, pero las personas que recurrieron a sus servicios comprobaron que los datos aportados no figuraban en los registros consultados. Dos denunciantes también manifestaron que fueron perseguidos e intimidados cuando se acercaron a reclamar por los incumplimientos.
El Colegio de Abogados de San Nicolás difundió un comunicado en el que advirtió sobre una persona que podría estar ejerciendo la representación legal sin autorización. Aunque la institución no dio a conocer públicamente su identidad, fuentes citadas por El Norte señalaron que se trataría de Urquiaga. La entidad confirmó que no posee ni poseyó matrícula profesional en ese colegio e instó a los posibles perjudicados a efectuar las denuncias correspondientes.
Urquiaga obtuvo el título de abogado durante su detención, pero, según lo publicado, no contaría con la matrícula necesaria para representar profesionalmente a terceros.
En 2008, el Tribunal Oral en lo Criminal Nro. 2 de Dolores lo condenó como coautor del homicidio agravado por ensañamiento de Mauricio Ponce de León, quien tenía 19 años. De acuerdo con la reconstrucción judicial citada por el medio nicoleño, el joven fue engañado, trasladado a las afueras de Chascomús y asesinado en el marco de un plan destinado a simular su secuestro y exigir un rescate a su familia. La sentencia le impuso prisión perpetua, pena que continúa cumpliendo.