A la espera de que la Justicia electoral anule el decreto de Mauricio Macri que prohibió las colectoras, ya está abierta la negociación para que Sergio Massa cuelgue de su candidatura presidencial la boleta de Vidal Gobernadora. Encuestas en poder de los intendentes peronistas del conurbano bonaerense que midieron fórmulas por separado arrojaron sorpresas el fin de semana. El ticket Alberto Fernández-Cristina de Kirchner supera a Mauricio Macri por casi 10 puntos en la provincia de Buenos Aires donde, sin embargo de acuerdo a mediciones del peronismo bonaerense, un corte de boleta récord le permitiría a María Eugenia Vidal lograr la reelección ante Axel Kicillof.
Comienzan a achicarse los márgenes de maniobra a los candidatos. La fórmula Kicillof-Verónica Magario recibió la bendición de la fórmula Alberto Fernández-Cristina de Kirchner para competir por la gobernación bonaerense. Ese aleteo peronista altera la frecuencia política de Sergio Massa. El jefe del Frente Renovador negocia a la vez con el Frente Patriótico de Alberto F. y Cristina su participación en la PASO presidencial, pero también mantiene activos los puentes con Horacio Rodríguez Larreta y traza nuevos escenarios en caso de que la Justicia electoral fulmine el decreto de Mauricio Macri que prohibió las colectoras: colgar a Vidal como candidata a gobernadora de su candidatura presidencial.
Massa se mostró ayer en San Fernando con el intendente local, Luis Andreotti y con el cristinista Gustavo Menéndez. También estaban José Ottavis y el subsecretario de Asuntos Minicipales de la gobernación, Alex Campbell. Massa encabezará el jueves el congreso partidario del Frente Renovador. Más allá de un clamor por la unidad opositora, de ese encuentro saldrá un mandato para que el exintendente de Tigre negocie las políticas de alianzas. Es decir, estirarán la definición hasta el 12 de junio cuando se termine el plazo para inscribir frentes electorales. Massa se debate entre ser candidato presidencial por Alternativa Federal, con el padrinazgo de Juan Schiaretti en la resbaladiza liga de gobernadores, o competir en la PASO presidencial con la fórmula Fernández Fernández. La candidatura a gobernador por el kirchnerismo habría quedado descartada mientras Larreta le envía emisarios para explorar la posibilidad de sumar a Vidal como candidata a gobernadora en una colectora del Frente Renovador. Eso, siempre y cuando se caiga el decreto de Macri que prohibió a los candidatos colgarse de más de una boleta.
En 2015. Vidal se convirtió en gobernadora de Buenos Aires gracias a un corte de boleta de 7 puntos. Los ticket de Scioli presidente y Massa presidente le aportaron la diferencia clave para ganar. Si la hegemonía de Cristina se mantiene en la provincia, de acuerdo a encuestas de los intendentes 40-29, la gobernadora necesitará un corte récord de al menos 10 puntos para lograr la reelección. El CEO de la boleta corta en la provincia de Buenos Aires es el peronista Joaquín de la Torre, ministro de gobierno de Vidal. El exintendente de San Miguel ya recluta mano de obra para lograr la hazaña. La boleta corta sería vehiculizada por candidatos presidenciales sueltos como Roberto Lavagna, Juan José Gómez Centurión o José Luis Espert, afines al voto macrista. Pero también habría delivery en el peronismo bonaerense.

