Abogado laboralista y periodista, que ejerció su profesión también en Chascomús, fue una figura fundamental en la lucha por los derechos humanos, la justicia social y el pensamiento democrático argentino
Al cumplirse 50 años de su trágico asesinato, el Comité de la Unión Cívica Radical de Chascomús rinde un sentido homenaje a la memoria de Sergio el “Ruso» Karakachoff, figura fundamental en la lucha por los derechos humanos, la justicia social y el pensamiento democrático argentino.
Hijo del ingeniero Sergio Karakachoff y la profesora de música Carmen Giménez, Sergio forjó desde su temprana juventud un compromiso inquebrantable con las causas populares.
Durante la dictadura militar de la llamada Revolución Argentina, creó el MAP (Movimiento de Afirmación Popular), grupo que sería la base del diario y corriente política En Lucha
Formado en la Universidad Nacional de La Plata, su visión renovadora lo llevó a ser uno de los fundadores de Franja Morada y uno de los creadores de la Junta Coordinadora Nacional en 1968, transformándose en un referente intelectual que inspiró a la juventud radical de los años setenta.
Junto a Raúl Alfonsín, impulsó en 1972 el Movimiento de Renovación y Cambio y participó activamente en la redacción de la Plataforma Electoral de la UCR de ese mismo año, un documento caracterizado por su perfil socialdemócrata e innovador.
«Jamás justificó la violencia como método político. Su única arma fue la palabra, el derecho y una fe ciega en la transformación pacífica mediante la vía democrática.»
Compromiso con los Derechos Humanos
Abogado laboralista y periodista, que ejerció su profesión también en Chascomús, Karakachoff no dudó en arriesgar su vida al integrarse en 1975 a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). Desde allí redactó y presentó cientos de recursos de habeas corpus para intentar salvar a los detenidos-desaparecidos en los años más oscuros del país.
El 10 de septiembre de 1976, tras denunciar de forma pública la violencia del régimen militar, fue secuestrado junto a su amigo y socio Domingo Teruggi. Sus restos fueron hallados al día siguiente con severas muestras de tortura. La cobardía de sus verdugos fue tal que incluso intentaron amedrentar a su familia y correligionarios disparando contra el frente de la funeraria durante su velatorio.
A cinco décadas de su partida física, la UCR de Chascomús reafirma su compromiso con los principios éticos y políticos por los queKarakachoff entregó su vida. Su insistencia en construir un partido con arraigo popular, defensor de los trabajadores y garante indiscutido del Estado de Derecho, sigue siendo una guía ineludible para el radicalismo y para la sociedad argentina en su conjunto.

