Alerta por altas temperaturas: ¿Cómo cuidarse y prevenir un golpe de calor?

Frente a la seguidilla de jornadas altamente calurosas que se registrarán en la ciudad y el distrito, vale tener en cuenta una serie de sugerencias para prevenir problemas de salud, especialmente en chicos y adultos mayores.

Se recomienda no exponerse al sol entre las 10 y las 16, beber abundante agua, consumir alimentos frescos y omitir las bebidas azucaradas, alcohólicas o calientes.

Además, es aconsejable que aquellas personas que deban permanecer a la intemperie lo hagan siempre utilizando protector solar para cuidar la piel, y también gorras o sombreros.
En el caso de tener lactantes a cargo, es importante ofrecerles el pecho con mayor frecuencia y mantenerlos en lugares frescos y ventilados.

Se aconseja bañar o mojar asiduamente a chicos y recién nacidos, vestirlos con ropa holgada y liviana, no exponerlos al sol (especialmente al mediodía) y nunca permanecer con ellos dentro de un vehículo estacionado o cerrado.
Si bien durante el verano son muchas las personas que eligen realizar actividad física al aire libre, es importante evitarlo en la franja horaria que va de las 10 a las 16 debido a la alta radiación solar. De ser posible, el ejercicio debe realizarse en espacios donde el clima sea controlado y, en caso de asistir un gimnasio, procurar que el mismo cuente con una buena ventilación.
A su vez, se aconseja mantenerse hidratado antes, durante y después del entrenamiento, utilizar ropa clara y con buena ventilación y realizar consultas con profesionales de la Salud para iniciar un plan de actividad física acorde.
El golpe de calor consiste en el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol, lo que se conoce como insolación, o por realizar ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento. El cuerpo manifiesta dificultades para poder regular su temperatura por mecanismos habituales como la sudoración, motivo por el cual se genera un aumento de la temperatura corporal. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura.
Entre sus síntomas se destacan la sed intensa y sequedad en la boca; una temperatura corporal mayor a 39°C; la sudoración excesiva; una sensación de calor sofocante; piel seca; agotamiento, cansancio o debilidad; mareos o desmayo. Otras señales a tener en cuenta son el vértigo; los calambres musculares; la agitación; los dolores de estómago, derivados en la falta de apetito, náuseas o vómitos; dolores de cabeza, o sensación de latido u opresión; estado de confusión, ligado a la desorientación, el delirio o incluso convulsiones.