Se trata de un hombre de 44 años. En su departamento, junto a su cuerpo, hallaron fentanilo y propofol. El caso tiene similitudes con el del anesteisólogo Alejandro Salazar.
Un enfermero de 44 años fue encontrado sin vida en su domicilio en Palermo, sentado en una silla del comedor, sin signos vitales y en su vivienda se encontraron numerosos envases con drogas como fentanilo y propofol, lo que deja abierta la posibilidad de que se haya tratado de un caso similar al del anestesiólogo fallecido por un sobre dosis con medicamentos robados de un hospital.
Otro muerto a menos de 5 cuadras
Seis semanas atrás, la muerte de un anestesiólogo del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez, identificado como Alejandro Zalazar, inició una investigación que destapó una red de fiestas privadas con anestésicos robados por profesionales de la salud.
Tras la muerte de Zalazar se supo que el médico habría participado en fiestas clandestinas donde los participantes consumían fuertes medicamentos sedantes y, en simultáneo, el Hospital Italiano radicó una denuncia por faltante de anestésicos, por lo que se abrió un expediente paralelo, en el que se investiga el acceso irregular, la sustracción y el consumo de medicamentos anestésicos que no se comercializan en farmacias y solo pueden utilizarse bajo estrictas condiciones médicas.
En esa causa son investigados Hernán Boveri y Delfina Lanusse, quienes son acusados de organizar fiestas con anestésicos robados llamadas “Propo fest”. En el marco de ambas investigaciones, la Justicia analiza el posible uso extrahospitalario de propofol y fentanilo. Luego, la investigación sobre la trazabilidad de los fármacos que mataron al joven reveló que los insumos pertenecían al Hospital Italiano.
Las fiestas fueron reveladas a raíz de audios y mensajes de Whatsapp que comenzaron a circular en redes sociales. EN las comunicaciones, interlocutores mencionan que el grupo utilizaba bombas de infusión y contaba con una persona designada para asistir a los asistentes ante una eventual apnea, un efecto secundario grave de estos fármacos.
El fallecimiento de Zalazar, por su parte, sigue siendo investigado bajo la carátula de muerte dudosa, mientras que las pericias médicas y toxicológicas continúan bajo análisis. Tampoco se cito a declarar a testigos ni acusados.
Fuente: Agencia DIB.

