Avanza la construcción del campanario de Parroquia Nuestra Señora de Luján: Un sueño que empieza a tomar forma

En diálogo con FM Por Siempre 97.3, el párroco Lisandro Rodríguez, responsable de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, confirmó que avanza la construcción del tan esperado campanario para el templo.

“Días atrás las primeras paladas para los cimientos”, contó el sacerdote, destacando que esta obra, largamente deseada por la comunidad, avanza “en los tiempos de Dios”, recordando que todo se hace a pulmón y con la colaboración de vecinos, feligreses y donantes.

Un proyecto de 12 metros que comienza desde lo invisible

El campanario tendrá una altura aproximada de 12 metros, alcanzando el nivel de la cruz que se eleva por encima de la cúpula del templo.

Rodríguez explicó que se trabaja por etapas y que la primera —los cimientos— es fundamental:

“Lo que no se ve es lo esencial. Como en la fe: si no hay buenos cimientos, nada se sostiene”.

Una campana con historia y un viaje especial

El cura recordó la historia de la campana, que llegó a Chascomús desde Mar de Ajó, dentro de la misma Diócesis. Allí se había caído hace años de un antiguo campanario corroído por la salinidad del mar.

Milagrosamente, la campana —de bronce— no se rajó. Solo perdió un pequeño fragmento en el borde, pero mantiene su afinación original, algo clave porque “la campana es el único instrumento que se afina al fabricarse y no puede volver a afinarse”.

Gracias a una donación local, fue enviada a la histórica fábrica Fundición de Campanas de San Carlos (Santa Fe), la única en América Latina. Hoy está restaurada, impecable y lista para sonar.


Financiamiento: lo recaudado y lo que falta

Gran parte del presupuesto ya está reunido a través de un bono contribución, donaciones y una urna permanente en la parroquia. El equipo económico confía en poder completar la obra mediante aportes futuros.

La campana será bendecida

Cuando el campanario esté avanzado, habrá un ritual especial:

el obispo vendrá a bendecir la campana antes de colocarla, siguiendo la tradición espiritual que simboliza su “nacimiento” en la comunidad.

“Dios quiera que en 2026 podamos escucharla sonar en Chascomús”, expresó finalmente Rodríguez.