De origen chascomunense, la impulsora de una cooperativa que dignificó la pesca en la bahía Samborombón

Durante muchos años, la pesca artesanal en la bahía Samborombón se desarrolló en un contexto de informalidad y desamparo, donde las familias del sector trabajaban de forma solitaria y sin documentación legal.
Nacida en Chascomús y criada en el seno de una familia fuertemente vinculada a las lagunas locales, Vanesa Morales conoció desde pequeña el oficio que más tarde la llevaría hasta Punta Indio, lugar en el que encaró una transformación fundamental para la actividad costera a través de la Cooperativa de Pesca Artesanal La Boya.
El espacio cooperativo nació hace cuatro años con el objetivo primordial de visibilizar la profesión, formalizar a los trabajadores y lograr que el valor agregado del producto quede en la propia región. En ese contexto, la primera gran meta alcanzada por la entidad fue la regularización laboral: mediante gestiones conjuntas con Prefectura Naval Argentina y autoridades del sector, la organización acompañó a más de un centenar de pescadores de la costa bonaerense para que pudieran rendir sus capacitaciones sin abandonar su fuente de sustento, logrando que 85 de ellos obtuvieran finalmente su libreta de embarque.
El acceso al documento oficial no solo representó un resguardo administrativo sobre las salidas y llegadas a puerto, sino que garantizó el acceso a derechos fundamentales como la cobertura de salud, aportes jubilatorios, mayor seguridad operativa y la posibilidad concreta de defender el valor de su trabajo. Esta conquista cobra un relieve especial en una zona caracterizada por zafras cambiantes —como las de corvina rubia, corvina negra, pescadilla y lisa— cuya previsibilidad se vio alterada en el último tiempo a causa de los cambios climáticos, las variaciones en las temperaturas del agua y los efectos de las bajantes fluviales.
Más allá de la regularización, el proyecto liderado por la chascomunense apunta a modificar el modelo tradicional de comercialización, el cual suele limitarse a la entrega del producto crudo a los camiones de exportación. La cooperativa busca consolidar un esquema integral de procesamiento local mediante la capacitación de jóvenes en fileteado, el impulso al consumo de especies de la costa bonaerense en la gastronomía regional y la generación de puestos de trabajo que permitan proyectar la actividad hacia el futuro en un marco de reciprocidad, seguridad y dignidad laboral. (Fuente y foto: Bichos de Campo)