Marcelo denunció que desconocidos accedieron a su cuenta de WhatsApp y a un antiguo perfil de Facebook y utilizaron ambos medios para solicitar dinero a sus contactos.
En una entrevista en FM Por Siempre 97.3, el vecino relató que recibió una llamada proveniente de un número con característica 221. Como se encuentra realizando un tratamiento y anteriormente había recibido comunicaciones desde La Plata, atendió al considerar que podía tratarse de un llamado relacionado con esa situación.
Según contó, quien se comunicó le manifestó que tenía una encomienda a su nombre que llegaría a su domicilio alrededor de las 14.30. La persona aseguró que el envío estaba pago y que provenía de Bragado, aunque Caggiano indicó que no conoce a nadie en esa ciudad.
El interlocutor le señaló que, para conocer la identidad del remitente, debía ingresar a un enlace que supuestamente sería enviado a su cuenta de Hotmail. La comunicación se extendió durante aproximadamente 20 minutos y, según su relato, la persona le pedía que no interrumpiera la llamada porque eso podría ocasionarle problemas laborales. Al comenzar a sospechar, Caggiano decidió cortar.
Posteriormente comprobó que habían accedido a su WhatsApp y a un antiguo perfil de Facebook. Advirtió lo ocurrido cuando una amiga le preguntó si realmente le estaba solicitando 3.000 dólares.
Luego recibió capturas de pantalla y comunicaciones de otros contactos a quienes también les habían pedido dinero en su nombre. En algunos casos solicitaban 3.000 dólares y, en otros, alrededor de 360.000 pesos. También enviaban mensajes de saludo y esperaban una respuesta para continuar con la maniobra.
Caggiano radicó la denuncia ante la DDI y presentó las capturas de pantalla y la información vinculada con el caso. Además, aportó un alias bancario enviado a uno de sus contactos, en el cual figuraba el nombre de una mujer.
El damnificado pudo recuperar su cuenta de WhatsApp mediante los códigos de seguridad que tenía asociados. De acuerdo con lo manifestado durante la entrevista, hasta ese momento no tenía conocimiento de que alguno de sus contactos hubiera transferido dinero.
También señaló que quienes realizaron la maniobra conocían su nombre, número de documento y domicilio. Indicó que la persona que lo llamó hablaba con naturalidad y que no se escuchaban ruidos de fondo que pudieran despertar sospechas.
A partir de lo ocurrido, recomendó no continuar llamadas que generen dudas y verificar la información por canales oficiales. También pidió prestar atención a los mensajes provenientes de cuentas de familiares, amigos o conocidos en los que se solicite dinero.

