Día de la Patrona – La Catedral de Chascomús inició ayer un triduo bajo el lema «Memoria agradecida por los sacerdotes»

En el marco de la preparación para la fiesta de la patrona de la diócesis y de la ciudad, Nuestra Señora de la Merced, la comunidad eclesial de Chascomús inició ayer un triduo especial. Bajo el lema «Memoria agradecida por los sacerdotes», recordando a todos los pastores que, a lo largo de 246 años de historia, han servido a nuestra comunidad.
Desde los tiempos del capellán Fray Marcos Sosa hasta el actual ministerio del obispo, Mons. José María Baliña, la fe en Chascomús ha crecido de la mano del incansable trabajo sacerdotal.
La primitiva capilla, que se transformó con el tiempo en la actual Iglesia Catedral, fue testigo de la entrega de numerosos sacerdotes que celebraron los sacramentos, acompañaron la fundación de instituciones locales y fueron protagonistas de importantes momentos históricos y sociales.

Pastores que dejaron huella
En la oración de estos tres días en «Memoria agradecida por los sacerdotes», se recuerda  a aquellos pastores que dejaron una huella imborrable. De manera particular, se honra la memoria de los tres sacerdotes que descansan en el templo parroquial, en el mismo lugar donde ejercieron su misión:
– Pbro. Julián Quintana, quien dedicó 45 años de su ministerio a la comunidad.
– Pbro. Francisco Arribillaga, con 25 años de entrega pastoral.
– Pbro. Pedro Leonhardt, que permaneció 39 años al frente de la feligresía.
Estos sacerdotes, que partieron a la Casa del Padre ejerciendo su misión parroquial, son recordados por su entrega y fidelidad a Cristo, al Evangelio y a las almas encomendadas.
La comunidad se une en oración para agradecer su legado y el de todos los párrocos de la querida Catedral, a quienes recuerdan con alegría y gratitud en estas jornadas de preparación.