El 1ro. de septiembre finaliza el período autorizado para poda de arbolado urbano

El período autorizado para la poda de arbolado urbano con permiso previo y respetando las normas para la recolección de restos, está próximo a terminar.
Resaltó sobre el particular el Municipio, que es importante que los frentistas, a fin de evitar inconvenientes, cumplan con esta normativa destinada a preservar la buena salud de los ejemplares.
Además del período habilitado, que culminará el próximo lunes 1ro. de septiembre, los interesados deben contar con la autorización pertinente o solicitar los servicios de los podadores que integran el Registro Municipal.
La poda debe ser realizada por personal capacitado, sea podador registrado en la Municipalidad o particular, a fin de garantizar prácticas seguras y respetuosas del patrimonio natural. La autorización se puede tramitar en el sitio oficial. El cuidado del arbolado público es responsabilidad del frentista.
Con respecto a los restos generados por la poda, el frentista debe depositarlos en la vereda siempre que no supere el metro cúbico de volumen. Si se excede ese límite, deberá comunicarse al 147 a fin de solicitar el acarreo correspondiente, cuyo costo será variable de acuerdo al volumen total a transportar.
Los restos de poda no deben ser depositados en las esquinas, donde obstruyen el cono de visibilidad aumentando los riesgos de accidentes viales, ni obstruir bocas de tormenta o entorpecer el escurrimiento de agua por las cunetas. Los restos de poda en cantidades menores se pueden compostar, al igual que las hojas secas.
Además de respetar la época y las formas de poda, hay que respetar las franjas verdes y las medidas de las cazuelas, a fin de garantizar que el ejemplar reciba cantidad suficiente de agua, evitando así el rompimiento de veredas por la extensión superficial de las raíces.
Los árboles mejoran la calidad de vida y el paisaje, purifican el aire, ayudan a mitigar el calor del verano, reducen el ruido, conservan el agua y ayudan a regular el ciclo hidrológico, ayudan a estabilizar los suelos con sus raíces, aportan a la biodiversidad porque son hábitat y proveen de alimento a la fauna, aumenta el valor de las propiedades.