El joven peruano de 20 años, presunto autor intelectual de los femicidios de Morena Verdi, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez, creció en un ambiente sumamente violento, que marcó su personalidad.
La investigación sobre el triple femicidio de Florencio Varela avanza con firmeza y llegó a uno de los cabecillas de la banda narcocriminal: el joven peruano “Pequeño J”, presunto autor intelectual de los crímenes.
- Rasgos psicopáticos/antisociales.
- Rasgos narcisistas.
- Agresividad.
- Capacidad de manipulación.
El informe subraya que su agresividad se desarrolló al crecer “viendo violencia como método válido de resolución de conflictos y consolidación de liderazgo”.
Nacido en La Libertad, Perú, Valverde recibió el apodo de “Pequeño J” en referencia a su padre, Janhzen Valverde Rodríguez, integrante de la banda “Los Injertos de Nuevo Jerusalén”, quien fue asesinado en 2018 en un ajuste de cuentas con el grupo rival “La Jauría”.
De acuerdo a su historial delictivo, Janhzen ejercía violencia de género contra su pareja, Yuliana Victoriano, y abandonó a sus hijos. Su ejecución fue el resultado de una venganza criminal, un episodio que marcó la infancia de Tony.
Tras migrar a Argentina siendo adolescente y con un conocido fanatismo por el conocido capo narco Pablo Emilio Escobar Gaviria, “Pequeño J” habría intentado instalarse como un nuevo actor del narcotráfico en el Conurbano bonaerense, con base en el barrio porteño de Barracas.
Más allá de su personalidad y su crianza inmersa en la actividad delictiva, el joven mostró poca experiencia y profesionalismo en la escena criminal, ya que la Policía pudo capturarlo por simples cruces de llamados, ya que utilizaba varios celulares. (DIB)


