Por carta, le exigieron una sesión antes de fin de año. Pero la vicegobernadora convocó para el 26 de febrero y no planea cambiar. La disputa por un cargo clave, en la centro del debate.
Senadores peronistas identificados con el cristinismo i ntensificaron hoy la presión sobre la vicegobernadora Verónica Magario para que convoque a sesionar antes de fin de año, en una maniobra que tiene como trasfondo una dura pulseada por el control de la vicepresidencia primera de esa cámara, un cargo estratégico porque es el tercero en la línea de sucesión de Axel Kicillof.
La intención es torcer el brazo a Magario para que llame a votar con la intención de convertir en ley esas iniciativas y en la misma sesión tratar la cuestión de la vice primero. Sin embargo, fuentes del senado dijeron a DIB que la vicegobernadora no dará le brazo a torcer: espera definir las autorizades en la sesión del 26 de febrero y en la misma fecha intentar votar las dos leyes sanitarias. “No es como dice el camporismo, el estado parlamentario recién se perdería el 28 de febrero, cuando comienza el próximo periodo de sesiones con la Asamblea Legislativa”, explicaron.
La vicepresidencia primera no solo es un cargo clave porque es el tercero sillón en la línea de sucesión de Kicillof: también da acceso a recursos administrativos y permite el control de la cámara ante cualquier ausencia de la vicegobernadora.
Fuente: Agencia DIB.

