La Municipalidad ha reiterado en varias ocasiones la necesidad de mantener limpios desagües y alcantarillas para asegurar el escurrimiento del agua de lluvia y su llegada a la laguna.
También informó que operó la compuerta de la laguna Barrancas, abriéndola para que bajara el nivel de la laguna y cerrándola cundo estaba equilibrada con el del río Salado para evitar que una inundación de dicho curso entre al sistema de lagunas.
Las dos medidas informadas son correctas.
No ha sido clara en relación a las bombas que ayudan a ingresar agua de los desagües a la laguna ni las compuertas que evitan lo contrario, algo que ha generado al menos un pedido de informe del Concejo Deliberante.
Pero nada se ha dado a conocer sobre el estado del canal que une las lagunas El Burro y Martínez, la compuerta al ingreso del mismo y la compuerta de la laguna Martínez al Canal 18.
El canal que une las dos lagunas es muy importante cuando se produce la peor coincidencia, una creciente del río Salado con lluvias abundantes en la cuenca propia de las lagunas.
En esas condiciones se plantea una situación en la que resulta fundamental el funcionamiento de la salida alternativa por la laguna El Burro, el canal de vinculación con la laguna Martínez y el Canal 18. Si ese recorrido pierde capacidad por falta de mantenimiento o sus compuertas no funcionan correctamente, puede reducirse la evacuación del agua y aumentar el riesgo de inundación en Chascomús.
La compuerta de Barrancas cumple una función de protección frente a las crecidas del Salado. Cuando está abierta y los niveles permiten el escurrimiento hacia el río, el sistema de lagunas puede descargar por esa vía. Cuando el nivel del Salado supera al del sistema, su cierre impide el ingreso de agua de la creciente hacia las lagunas, aunque también interrumpe esa salida mientras persista esa situación.
El cierre no detiene los aportes provenientes de las lluvias en la cuenca propia. Si las precipitaciones continúan, las lagunas siguen recibiendo agua y adquiere especial importancia la derivación por El Burro y Martínez hacia el Canal 18 y, finalmente, el río Salado.
La finalidad de esa obra está expresamente descripta en documentación de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, que identifica al canal de vinculación entre las lagunas El Burro y Martínez como una vía de desagüe hacia el Canal 18 cuando permanece cerrada la compuerta de Barrancas y se producen lluvias en la propia cuenca.
Existe, además, un antecedente concreto de su utilización. Una comunicación de la Municipalidad de Chascomús reproducida por Criterio Online el 30 de agosto de 2015 informó que personal municipal y colaboradores habían verificado el escurrimiento desde la compuerta de vinculación entre El Burro y Martínez, por el Canal 18, hasta la desembocadura en el Salado. En aquellas condiciones, el municipio señaló que ese recorrido constituía la única vía de desagote de las lagunas encadenadas.
La limpieza de zanjas y el mantenimiento de las estaciones de bombeo son necesarios para el drenaje urbano, pero no compensan por sí solos la pérdida de capacidad de una salida del sistema. Las zanjas conducen el agua y las bombas la trasladan desde los sectores que protegen hasta sus puntos de descarga. Si esos puntos están en la laguna o en cursos conectados con ella, el agua retirada de la ciudad continúa dentro del mismo sistema y necesita una salida final.
Por esa razón, si el canal El Burro–Martínez presenta obstrucciones, pierde sección útil o sus compuertas no permiten el funcionamiento adecuado, puede generarse una limitación en el desagüe. Si el volumen que ingresa supera al que logra salir, aumenta el agua almacenada y sube el nivel de las lagunas y en particular el de la laguna de Chascomús poniendo en riesgo los barrios donde el nivel de las viviendas y construcciones es bajo.
Aun con el canal en buenas condiciones, la descarga por gravedad depende de la diferencia de niveles y de la capacidad disponible aguas abajo. Su mantenimiento resulta necesario, aunque no garantiza por sí solo una evacuación suficiente ante cualquier creciente.
La protección de Chascomús requiere, por lo tanto, considerar en conjunto la compuerta y las defensas de Barrancas, el canal El Burro–Martínez, sus compuertas, el Canal 18, los desagües urbanos y las estaciones de bombeo. La pérdida de capacidad en una conexión fundamental puede comprometer la eficacia del resto de las obras.
Este funcionamiento permite describir el riesgo que supondría la falta de mantenimiento de la vía alternativa. Determinar su estado actual, establecer si existieron omisiones o atribuir una inundación concreta a esas causas requiere inspecciones, registros de mantenimiento y mediciones de niveles y caudales.

