Los transportistas escolares del distrito iniciaron una medida de fuerza ante la falta de pago del servicio, en un conflicto que estaría afectando el traslado de estudiantes tanto de escuelas rurales como de establecimientos del casco urbano.
Según la información conocida en los últimos días sobre la situación de los prestadores, los atrasos alcanzarían entre cinco y seis meses. Ese incumplimiento habría motivado la decisión de suspender los recorridos.
La medida fue acordada en conjunto por los transportistas el viernes de la semana anterior y comenzó a aplicarse el martes pasado, una vez finalizado el fin de semana largo.
Las dificultades no se limitarían al ámbito rural, donde el transporte permite a los alumnos llegar a sus escuelas, sino que también alcanzarían a recorridos vinculados con instituciones educativas de la zona urbana.
Como consecuencia de la interrupción, estudiantes que utilizan el servicio se encuentran con dificultades para concurrir de manera regular a los establecimientos.
Hasta el momento, ha sido escasa la información brindada desde el Consejo Escolar sobre esta situación, mientras se aguarda el ingreso de algunos de los pagos pendientes.

