El cuerpo de Magalí Vera fue encontrado junto a un auto, en aguas del río Quequén Grande, en Necochea. Héctor Javier Cerfoglio, su pareja, es el único imputado.
El femicidio de Magalí Vera (34) se ventilará durante un debate en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Necochea. Héctor Javier Cerfoglio (40), único imputado, optó ser juzgado por jueces técnicos y dejó de lado la modalidad del juicio por jurados.
El crimen de Magalí Vera
El video de la secuencia, que se conoció dos días después, permitió completar la reconstrucción del caso que conmocionó a la localidad balnearia y al país, ya que el femicidio alcanzó repercusión nacional. Las imágenes se sumaron a las difundidas el día anterior por el Centro Operativo de Monitoreo Municipal, que dieron cuenta del trayecto que hizo el vehículo, por la Avenida Jesuita Cardiel, hasta la rivera del curso de agua.
Cerfoglio fue encontrado en la orilla del río por la Policía, mientras que el vehículo estaba dentro del agua, y fue su padre quien se acercó al rodado para ver si Vera estaba con vida. En ese momento, el sindicado autor del crimen les dijo a los agentes de seguridad que había tenido una discusión con su esposa al regresar de un casamiento y ella le había trabado el volante, versión que se conoció el mismo domingo del hecho, cuando trascendió el caso.
Cerfoglio, quien se comprobó que estaba en estado de ebriedad, intentó en ese mismo momento recuperar las llaves de su casa que habían quedado en el auto y, tras un altercado con los policías, fue trasladado al Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra”. Allí se le realizaron análisis de sangre que confirmaron que estaba alcoholizado.
El cuerpo de Vera fue encontrado horas más tarde, en el río, debajo del muelle del Club Necopesca, a pocos metros del sitio en el que estaba el vehículo. A medida que la fiscalía avanzó con la investigación, se fueron conociendo los detalles del caso que, un primer momento, se presentó como un evento vial causado por la lluvia.
Vera, de 34 años, había trabajado en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y en el último tiempo, había iniciado un un emprendimiento de pastelería. De hecho, esa madrugada fatídica, la joven regresaba junto a su esposo de un casamiento para el que había preparado la torta de bodas. (DIB)

