Este viernes, 11 de septiembre, finalizaron en el Tribunal Oral en lo Criminal Nro. 1 de Dolores las audiencias de recepción de testimonios y pruebas en el juicio contra Francisco Waldemar Reddy, acusado por los homicidios de su padre, su hermano y su madrastra, ocurridos en diciembre de 2023 en un establecimiento rural del partido de Chascomús.
Durante las jornadas del jueves y el viernes declararon parientes de las víctimas, testigos y peritos convocados para aportar elementos sobre lo sucedido y sobre el vínculo que el acusado mantenía con su padre y con el resto de la familia.
El juicio continuará el lunes 21 de septiembre con los alegatos del fiscal Juan Manuel Dávila y del defensor oficial Diego González, quienes expondrán sus posiciones sobre los hechos y la responsabilidad atribuida al imputado.
Después de esa instancia, el tribunal, integrado porlos jueces Christian Ariel Rabaia, María Claudia Castro y Juan Paulo Gardinetti,dispondrá de cinco días para dictar sentencia.
Reddy participa de las audiencias de manera virtual desde la Unidad Penal Nro. 6 de Dolores, donde permanece alojado desde su detención.
El proceso busca determinar su responsabilidad en las muertes de Diego Reddy, de 44 años; María Eugenia Suárez, de 47; e Ignacio Reddy, de 12, ocurridas el 29 de diciembre de 2023 en el establecimiento rural “Los Pinos”, ubicado a la vera de la Autovía 2.
La Fiscalía atribuye distintas calificaciones legales al acusado según cada una de las víctimas: homicidio calificado por el vínculo por la muerte de su padre, homicidio agravado por alevosía en el caso de María Eugenia Suárez y homicidio simple por el crimen de Ignacio.
Durante la primera jornada, desarrollada el jueves, declararon hijos de una de las víctimas y hermanos de otra. Sus testimonios se refirieron a la relación que Francisco mantenía con la nueva familia de su padre y a conflictos vinculados con cuestiones económicas.
De acuerdo con esas declaraciones, eran frecuentes los pedidos de dinero que el acusado le realizaba a su padre. También se mencionó un episodio en el que habría sustraído vacas de su progenitor para adquirir una camioneta. El posible móvil de los homicidios es uno de los aspectos analizados durante el debate.
Según la reconstrucción incorporada a la causa, Reddy, quien en ese momento se desempeñaba como agente de la Policía Bonaerense, llegó cerca de las 18 al campo donde su padre trabajaba como encargado. La acusación sostiene que se presentó armado e inició allí la secuencia que terminó con las tres muertes.
Siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, María Eugenia Suárez se encontraba en la cocina preparando la cena cuando fue atacada. Posteriormente, el acusado se habría dirigido hacia un galpón, donde se encontraba Ignacio, y finalmente habría localizado a su padre en un sector alejado de la vivienda, mientras cortaba el pasto. Las actuaciones mencionan la utilización de un arma larga durante los ataques.
La acusación también sostiene que, después de los homicidios, Reddy abandonó el establecimiento e intentó ocultar su presunta responsabilidad. Entre las circunstancias analizadas se encuentran su asistencia al funeral de las víctimas y un pedido que habría realizado a compañeros de trabajo para construir una coartada destinada a desviar las sospechas.
El hallazgo inicial de los cuerpos de María Eugenia Suárez e Ignacio Reddy, junto con la ausencia momentánea de Diego Reddy, generó inicialmente dudas sobre lo sucedido y la posibilidad de que el hombre hubiera participado en los hechos. Esa hipótesis quedó descartada cuando su cuerpo fue encontrado en otro sector del campo.
A partir de ese momento, la investigación se orientó hacia Francisco Reddy, quien fue detenido el 1.º de enero de 2024. Desde entonces permanece privado de su libertad y ahora afronta el juicio en el que el tribunal deberá determinar su responsabilidad penal.

