Flavio Ponce: “Mientras se discute el poder los pueblos están en manos de Dios”

Señaló además que “lo ocurrido en Venezuela provoca la necesidad de reflexionar respecto del nuevo orden mundial”

Hasta nuestra redacción llegó una nota de Flavio Ponce, ex presidente de la Unión Cívica Radical de Chascomús que dice lo siguiente:
“El  Estado Nación que se destacaba por la protección de la economía nacional y la férrea defensa del territorio y sus límites fue cediendo ante los agrupamientos de países en la diferentes regiones como: la Unión Europea mediante el tratado de Maastricht en 1993, MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) en 1991(tratado de Asunción) y el intento de EEUU con el  ALCA que fracaso en el 2005 (pretendía liberalizar mercados, agricultura, inversión, servicios y propiedad intelectual, beneficiando principalmente al capital estadounidense).
En simultáneo las sociedades se vieron afectadas por el rápido avance de la tecnología que no sólo ha servido para mejorar la producción y comunicación global, sino que es usada por el poder como medio de adoctrinamiento.
A partir de 2019 con la pandemia del COVID los estados, debieron hacer esfuerzos descomunales para sostener los sistemas de salud y producción, comenzaron a flaquear y los medios alternativos de comunicación a través de la creciente tecnología comenzaron a instalar diferentes *personalidades excéntricas que debilitaron a los partidos políticos producto de la inserción de nuevos principios y valores de vida.
Ya no se oculta el egoísmo, la falta de empatía, el desprecio por sectores vulnerados de la población, la prioridad de lo material por sobre lo humano y el fortalecimiento de esquemas de seguridad y represión para someter a los pobres. Al mismo tiempo el individualismo ha hecho caer los conceptos de soberanía y patria (conceptos, junto a los símbolos, fundamentales para unificar sociedades y solidificar naciones).
Asimismo, el creciente liberalismo funciona omitiendo reglas de juego elementales como leyes, constituciones, tratados internacionales y convenciones que solamente son usadas y respetadas para ordenar a los más débiles (mostrando al desnudo la crueldad del poder).
Ante este panorama de liberalismo salvaje se libra una batalla entre las potencias por la energía, petróleo, litio, oro, uranio, gas natural, tierras raras, entre otros. Motivo de ello ha sido la disputa por el territorio de Ucrania entre la OTAN que abastece de armamento a Ucrania y Rusia que desconoce la soberanía y quiere recuperar ese territorio bajo su orbita para impedir que se anexe al mundo occidental.   Ambos países tienen su origen en la Rus de Kiev, un estado medieval centrado en la actual Kiev, que es la base de su herencia cultural y religiosa compartida.
Por el mismo motivo EEUU atacó Venezuela con el pretexto de apresar a Nicolas Maduro y “liberar Venezuela”.
Venezuela se caracteriza por tener la mayor reserva de petróleo del mundo además de gas natural, oro, coltán y un subsuelo rico en metales y minerales que lo convierten en un país megadiverso con gran potencial.
Pero en esta disputa del poder global el escenario ha superado también el agrupamiento de regiones para agrupar en función de intereses. En este sentido entre 2009 y 2010 se fundó el BRICS (BRASIL, RUSIA, INDIA, CHINA y SUDÁFRICA) para buscar una mayor cooperación económica y política desafiando el presunto dominio de EEUU y promoviendo un orden mundial multipolar.
EEUU le teme al BRICS por el proyecto de creación de una moneda alternativa al dólar (moneda de habitual uso para comerciar petróleo)
En la actualidad este grupo está sumando a Egipto, Irán, Emiratos Árabes, Etiopia y como miembros asociados a Indonesia y Colombia.
El petróleo es fundamental para los combustibles, generación de energías en las industrias, maquinaria, combustible para calefacción y electricidad, envases, fibras sintéticas (poliéster y nylon), fertilizantes e insecticidas, ingredientes para medicamentos, asfalto para rutas, detergentes, pinturas, ceras, lubricantes y cosméticos.
Mientras la puja es ajedrecística la humanidad recibe “del poder” los mensajes de libertad, paz, orden y progreso, pero lo que menos importa es el ser humano, en particular los adultos mayores y discapacitados (considerados una erogación). Podríamos decir “vos sos libre pero la riqueza la manejo yo”.
Ya no existe ni el estado nación, ni la guerra fría entre EEUU y Rusia, tampoco los mercados comunes ni regiones proteccionistas entre sí.
La riqueza se disputa por grupos de interés (a nivel cooperativa) y Los motivos son el petróleo y tierras raras (componentes para tecnología) porque el mundo hoy es dominado por la tecnología. Pues la disputa es la materia prima de la tecnología.  La pregunta es: ¿cuándo despertará la humanidad?
Otras preguntas: ¿que pasará en Argentina? ¿Seremos una delegación de EEUU? ¿Se pondrá en valor una alternativa que nos devuelva nuestra identidad?
Todo por verse, lo cierto es que la riqueza mueve al poder y el poder establece las reglas de juego en una humanidad que fue descuartizada en cuanto a las distintas organizaciones y herramientas que atenuaban el daño a los que menos tienen.
* Así se instaló Milei, financiado por Aeropuerto Argentina 2000 y sentado en un panel de TV, Meloni en Italia trabajando para los medios de Berlusconi, Bukele en el Salvador, abandonando la universidad y dirigiendo una empresa de publicidad para la política, Zelensky como comediante en Ucrania y Viktor Orban que de la juventud comunista paso a la derecha en Hungría, Bolsonaro en Brasil, preso por golpe de estado. Todos monitoreados por Donlad Trump (hombre dueño de hoteles, casinos, empresas de boxeo y medios de comunicación, también condenado por abuso sexual)”