Según el Indec, el coeficiente de Gini -mide la desigualdad en la distribución del ingreso per cápita familiar- fue de 0,424, contra 0,436 de 2024.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el coeficiente de Gini, indicador que mide la desigualdad en la distribución del ingreso per cápita familiar, fue de 0,424 en el segundo trimestre de 2025. Este valor representó una mejora respecto del mismo período del año anterior, cuando se había ubicado en 0,436.
En el análisis por hogares, el informe indicó que el 78,4% de los ingresos correspondió a fuentes laborales y el 21,6% a fuentes no laborales, como jubilaciones, pensiones o subsidios. El peso de los ingresos no laborales fue mayor en los deciles más bajos: en el primero representaron el 71,4% del total. Además, la relación de dependencia mostró que hubo 124 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas, con marcadas diferencias según el nivel de ingreso: en el decil más bajo esta relación ascendió a 273 no ocupados cada 100 ocupados, mientras que en el más alto descendió a 43.
El informe también señaló que la suma total de ingresos de la población en los 31 aglomerados urbanos alcanzó los $ 16,06 billones, lo que representó un incremento interanual de 87%. A nivel per cápita, el ingreso promedio del conjunto de la población fue de $537.024, mientras que la mediana se ubicó en $392.000. Este dato refleja que la mitad de la población percibió ingresos por debajo de ese umbral. (DIB)

