La directora de Defensa Civil, Silvina Lantaño, confirmó que no hubo llamados de emergencia ni vecinos evacuados, estimándose desde el Municipio que trabajos de zanjeo y limpieza realizado en los días previos contribuyó al escurrimiento de las aguas.
La fuerte lluvia que se produjo en la madrugada de este miércoles no ocasionó inconvenientes graves en la ciudad. De acuerdo con los registros pluviométricos, cayeron 30 milímetros y en las dos últimas jornadas a esa fecha, totalizaron 103 mm, registrándose además la caída de granizo en algunos sectores.
En las horas previas, ante el alerta roja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional por posibles tormentas severas, los equipos de la Secretaría de Servicios Públicos trabajaron intensamente en la limpieza de zanjas y canales para evitar posibles anegamientos por las fuertes lluvias que se anunciaban.
Por su parte, el equipo de Defensa Civil entregó elementos de protección y nylon para techos de 15 viviendas antes del inicio de la tormenta
Por la mañana de ayer, trabajadores municipales se abocaron a la limpieza del espacio público y al retiro de ramas en sumideros para facilitar el escurrimiento de las aguas.
En la víspera, cesó el alerta meteorológico y el pronóstico anuncia buen clima para los próximos días, aunque permanecerán las ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, lo que provocará un descenso de la temperatura.

