“Estoy donde quiero estar y muy en paz con las decisiones que tomé, más allá de los ‘éxitos’ o ‘fracasos’ que traigan como consecuencias”, publicó en redes la exgobernadora.
“Termino diciembre volviendo al sector privado, emprendiendo y aportando a mi país desde otro lugar”, escribió este lunes en redes sociales la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
Vidal publicó su balance en la plataforma Substack.com. “Estoy convencida de que Argentina solo puede ser un país viable si tenemos más de una fuerza competitiva para hacerle frente al populismo. Cuando tengamos dos bloques fuertes en el Congreso que defiendan el equilibrio fiscal, el respeto a las leyes, ayuden a quién genera empleo y riqueza para el país, van a llegar definitivamente las inversiones y vamos a volver a crecer”, opinó la exgobernadora, y completó su ida: “Cuando dos opciones modernas, en sintonía con el resto de los países del mundo, lleguen a una segunda vuelta presidencial, es cuando vamos a ser un país serio de una vez por todas. Ese es el rol que yo veo para el PRO y por el que voy a seguir trabajando. No quiero un PRO fuerte por nostalgia o interés, sino porque estoy segura de que es lo mejor para la Argentina”.
María Eugenia Vidal, en el PRO
Vidal decidió “no ser candidata del acuerdo” con LLA, aunque tampoco dio “un portazo en el PRO como otros hicieron, respetando la decisión del partido” y expresando sus diferencias: “Confirmé que se pueden hacer las dos cosas, sin cambiar de camiseta”, sentó postura.
Siempre según el texto, a sus 52 años decidió “buscar trabajo en el sector privado, empezar de cero, ‘reinventarse’”. “¿Y en la política qué vas a hacer? ¿Te vas?”, se pregunta y responde a la vez: “Ahí es más fácil aún responder: sigo siendo PRO, sigo teniendo vocación pública, no se termina nada: se transforma. Voy a seguir aportando desde la Fundación Pensar que presido con nuevas y mejores ideas para que la Argentina cambie”. Y por otro lado, “también voy a seguir aportando para un país mejor desde Hacemos Argentina, la ONG que con un equipo de más de 250 voluntarios les enseña a leer, a escribir y a hacer cálculos a más de 2.000 chicos en barrios pobres de todo el país”.
Y cierra sobre esta participación en la ONG: “Ese es el mejor regalo de Navidad que di este año. Porque el aprendizaje es lo único que nadie te puede sacar. Y eso me llevo de este año: APRENDIZAJE, y sobre todo, coherencia en mis valores y animarme a empezar una nueva etapa”.
Fuente: Agencia DIB

