Un grupo de jóvenes misioneros de San Ramón Nonato, de Buenos Aires, desarrolló durante la semana una serie de actividades en las capillas pertenecientes a la Parroquia Corazón de María. La recorrida incluyó celebraciones religiosas, encuentros con las comunidades y visitas a familias de distintos barrios de Chascomús.
De acuerdo con lo informado por la Parroquia Corazón de María, el lunes 14 de septiembre se celebró una misa en Nuestra Señora de Fátima y el martes 15 la actividad se realizó en Nuestra Señora de Guadalupe. El miércoles 16 tuvo lugar una celebración en la Capilla de Lourdes, ubicada en el barrio Gallo Blanco, mientras que el jueves 17 se oficiaron misas en la Capilla de la Medalla Milagrosa, en el barrio El Hueco, y en Nuestra Señora de Itatí, en el barrio Iporá.
La presencia de los misioneros motivó la incorporación de días y horarios de misa adicionales a los habituales en los distintos centros dependientes de la comunidad parroquial.
En una entrevista realizada en FM Por Siempre 97.3, Mirta Senra explicó que el grupo estuvo integrado por jóvenes de aproximadamente 15 y 16 años, quienes llegaron para colaborar con las comunidades religiosas y participaron de actividades en las capillas La Milagrosa, Itatí, Guadalupe, Lourdes y Fátima.
En el barrio Fátima, los misioneros recorrieron las viviendas llevando una imagen de la Virgen y una oración para compartir con los vecinos. Durante las visitas también formularon algunas preguntas destinadas a conocer, de manera general, cuántas personas viven en el barrio.
Antes de la llegada del grupo, Senra pidió a los vecinos que recibieran a los jóvenes y no desconfiaran de ellos, al señalar que estarían debidamente identificados y que su presencia tendría como objetivo acompañar y colaborar con la comunidad. “Que los atiendan y que los vean”, expresó durante la entrevista.
La visita también permitió acompañar las actividades que se realizan habitualmente en la Capilla de Fátima. Senra indicó que el ropero permanece abierto todos los días y que, aunque la cantidad de ayuda recibida no es elevada, ingresan donaciones de manera permanente que luego son destinadas a quienes las necesitan.
Además, mencionó las clases de folclore con Felipe Giles, la lectura orante y el acompañamiento a algunos niños que participan de catequesis. Señaló que la comunidad está integrada mayoritariamente por personas adultas y consideró que la presencia de los jóvenes misioneros permitió fortalecer ese trabajo.
La recorrida posibilitó que los integrantes de las diferentes capillas compartieran actividades, visitaran los barrios y se acercaran a las familias con un mensaje de acompañamiento y oración.

